Adiós a exención: Paquetes de menos de 800 dólares ya no estarán libres de aranceles en EEUU
Una orden ejecutiva del expresidente Donald Trump, vigente a partir de este viernes, ha eliminado las exenciones de aranceles para envíos postales pequeños hacia Estados Unidos, medida que podría afectar a consumidores, comercios y empresas que dependen de envíos internacionales de bajo costo.
Hasta ahora, ciertos envíos postales pequeños podían ingresar a Estados Unidos sin pagar impuestos adicionales, lo que facilitaba la compra y venta de productos de bajo valor desde países extranjeros. Con la eliminación de estas exenciones, todos los envíos, sin importar su tamaño o valor, estarán sujetos a aranceles y trámites aduanales, lo que podría traducirse en costos más altos para compradores y vendedores, así como en mayores tiempos de entrega por los procesos de revisión.
Autoridades estadounidenses señalan que esta medida busca proteger la industria nacional, equilibrar el comercio internacional y generar ingresos adicionales para el gobierno. Sin embargo, expertos en comercio internacional advierten que podría afectar principalmente a pequeñas empresas y emprendedores, así como a consumidores que compran productos de bajo costo desde el extranjero, al encarecer las importaciones de artículos electrónicos, ropa, juguetes y otros bienes.
Comerciantes y plataformas de comercio electrónico han expresado su preocupación, ya que deberán adaptar sus precios, costos de envío y logística, lo que podría repercutir en la competitividad frente a proveedores nacionales.
Por su parte, algunos consumidores estadounidenses podrían ver incrementos en los precios de productos importados que anteriormente estaban exentos de impuestos.
La medida entró en vigor inmediatamente y se aplicará a todos los envíos postales internacionales pequeños. Se recomienda a empresas y particulares revisar sus envíos y estar atentos a las nuevas regulaciones aduanales para evitar retrasos o cargos inesperados.
Con esta orden ejecutiva, Estados Unidos da un paso firme hacia una política comercial más restrictiva y regulada, priorizando la protección de la industria local y la recaudación fiscal, aunque al mismo tiempo genera incertidumbre en el comercio internacional y en el sector de compras en línea.






