La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró “correcta” la propuesta de
adelantar la revocación de mandato a 2027, pero advirtió que el Congreso no
debe aprobarla al vapor ni por intereses políticos.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que, si bien la medida
busca armonizar los tiempos electorales con los de otras figuras democráticas,
es fundamental que se respete el proceso legislativo y se escuchen todas las
voces.
“Todo lo que fortalezca la democracia es positivo, pero debe hacerse con
responsabilidad. No se trata de correr para quedar bien, sino de que haya un
debate serio y abierto”, subrayó la mandataria.
La iniciativa, impulsada por legisladores de Morena, propone que la próxima
consulta de revocación de mandato presidencial se realice en marzo de 2027,
un año antes de lo previsto originalmente. El objetivo, según sus promotores, es
sincronizar los procesos democráticos y reducir costos electorales.
Sheinbaum, sin embargo, enfatizó que la legitimidad no se mide con prisas y que
cualquier reforma de este tipo debe garantizar certeza jurídica y participación
ciudadana real. “Los mexicanos deben confiar en que los cambios no se hacen
por cálculo político, sino por convicción democrática”, afirmó.
Opositores han señalado que la propuesta busca acelerar el desgaste político o
anticipar escenarios de confrontación, mientras que el oficialismo sostiene que
se trata de un acto de transparencia y compromiso con la rendición de cuentas.
La presidenta insistió en que su gobierno no impulsará reformas exprés y que
las decisiones en materia democrática deben reflejar “la madurez de un país
que aprende de su historia”.

