La presidenta Claudia Sheinbaum salió este jueves a poner orden en uno de los
rumores financieros que circulaban con fuerza desde hace semanas: la
supuesta participación de CIBanco, Intercam y Vector en operaciones de lavado
de dinero. Según la mandataria, tras una revisión formal y revisiones con
autoridades financieras, no se encontraron vínculos ni irregularidades que
involucren a estas instituciones.
Sheinbaum señaló que las investigaciones respondieron a versiones públicas y
señalamientos que, más que pruebas, tenían ingredientes de especulación
política y ruido mediático. “En este gobierno no actuamos por rumores”, dijo,
dejando claro que la aclaración no fue improvisada, sino una respuesta
diseñada para cortar de raíz el tema antes de que creciera como incendio
financiero.
La presidenta explicó que las instancias encargadas —entre ellas la Unidad de
Inteligencia Financiera y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores—
revisaron movimientos, registros y reportes internos de los bancos señalados.
El resultado: nada que apunte a triangulaciones, desvíos o flujos irregulares. Al
menos, nada que se haya detectado hasta ahora.
La declaración también funciona como mensaje hacia los mercados, donde
cualquier insinuación de lavado de dinero puede golpear la confianza, mover
capitales y alterar la estabilidad. Más aún, cuando se trata de instituciones que
operan con inversiones internacionales y fondos de gran tamaño. En pocas
palabras: Sheinbaum no sólo cerró un rumor, también calmó a los
inversionistas.
En redes sociales, el anuncio provocó una ola de reacciones. Unos celebraron la
“aclaración oportuna”; otros señalaron que el gobierno “barre hacia adentro”. Y,
como era de esperarse, algunos pidieron que las investigaciones continúen,
porque “limpio no siempre significa inocente”, según el comentario más
repetido del día.
Sheinbaum remató con una frase que definió el tono del mensaje: “La
transparencia es la única forma de dar certeza”.
Con eso, el gobierno dio por cerrado un capítulo incómodo… aunque en política
financiera siempre queda la duda de si vendrá otro.

