La democracia oaxaqueña volvió a demostrar que, cuando se trata de
participación cívica, puede ser igual de intensa que un clásico de futbol. El
Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO)
reportó que el 90% de las actas de la revocación de mandato ya fueron
computadas, arrojando un resultado que dejó poco espacio para el suspenso: el
59.7% de las y los votantes eligieron que Salomón Jara continúe en el cargo.
Así es: no hubo final de novela, no hubo votación cardíaca, no hubo empate
técnico que tuviera al estado pegado a refrescar su celular cada 10 segundos.
El resultado fue relativamente claro, y la tendencia se consolidó con rapidez
conforme el IEEPCO avanzó en el conteo.
El ejercicio de revocación se llevó a cabo en medio de comentarios, debates y
hasta apuestas informales sobre si la participación sería alta o no. Como suele
ocurrir en estos procesos, la asistencia a las urnas fue moderada; sin embargo,
suficiente para validar el ejercicio. Y sí, las discusiones en redes estuvieron tan
encendidas como de costumbre: desde quienes celebraban la continuidad del
gobernador, hasta quienes aseguraban que la consulta “no sirve para nada”. Es
México, ¿qué esperábamos?
Funcionarios electorales insistieron en que todo el proceso transcurrió con
normalidad: casillas instaladas, funcionarios presentes, conteos puntuales y,

por suerte, sin incidentes de consideración. Algo que en estos tiempos ya es
ganancia.
Además, recordaron que el ejercicio busca fortalecer la cultura democrática:
darle a la ciudadanía el poder de decir “síguele” o “hasta aquí”. En este caso, el
mensaje fue claro: síguele.
Para Salomón Jara, los resultados representan un respaldo político importante a
mitad del camino. Su administración, marcada por programas sociales, obras de
infraestructura y disputas políticas locales, recibe con esto una especie de
“palomita ciudadana”, aunque con tareas pendientes —porque ningún gobierno
en México se salva de la lista de pendientes eternos.
Los próximos días servirán para cerrar el cómputo final, presentar el informe
oficial y, por supuesto, para que los equipos políticos hagan lo que mejor saben
hacer: convertir resultados en discursos.
Por ahora, lo que quedó claro es que en Oaxaca la revocación no revocó nada.
Y el gobernador sigue firme.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende