La Mañanera de Hidalgo: blindada y sin mandatario, el arte de informar sin estar y responder sin decir nada.
OPINION María Gil 9 de febrero del 2026.
Finalmente, Hidalgo se sumó a la moda que ha marcado la vida pública estatal
durante los últimos siete años: la mañanera. Ese ejercicio de comunicación que
confunde constancia con transparencia y repetición con rendición de cuentas.
Así, este lunes nació oficialmente la “Mañanera de Hidalgo”, un evento histórico
que arrancó con una audaz decisión política: sin presencia del gobernador
Julio Menchaca Salazar. Porque si algo ha demostrado el poder, es que puede
hablar mucho incluso cuando no está.
El formato fue impecable en su rigidez: una hora exacta de exposición
gubernamental y, como concesión democrática cuidadosamente dosificada, 15
minutos para la prensa, estirados hasta 19, no por convicción sino por
accidente. Veinte periodistas pidieron la palabra; siete fueron escuchados. Los
demás participaron como público decorativo, función cada vez más común en
estos ejercicios de “diálogo”.
La secretaria de Salud, Vanesa Escalante, inauguró la pasarela con la cruzada
contra el sarampión. Informó que las personas mayores de 49 años no son
consideradas para vacunación, pues se asume que ya se enfermaron o fueron
vacunadas en tiempos inmemoriales. Una política sanitaria sustentada en la
esperanza y en la idea de que la biología también respeta los archivos
históricos.
Luego apareció la secretaria de Medio Ambiente, Mónica Mixtega, para explicar
el pase turístico obligatorio para automovilistas foráneos, salvo aquellos cuyos
vehículos sean anteriores a 2010, quienes quedan automáticamente fuera del
sistema y dentro del riesgo de multa. Ecología selectiva: quien puede pagar,
respira; quien no, sanciona. Como alternativa, se ofreció la “verificación
voluntaria”, que curiosamente es obligatoria si no se quiere castigo. La
semántica también contamina.
El secretario de Planeación y Prospectiva, Miguel Tello, aportó el bloque de
cifras, megaproyectos y promesas que siempre quedan bien en PowerPoint.
Además, denunció un deep fake sobre un amparo que nunca promovió, aunque
apareció mágicamente con firmas falsificadas. No se aclaró si el amparo falso
combatía algo real o si simplemente fue un ejercicio creativo de la burocracia,
pero sí quedó claro que incluso los documentos inexistentes ya generan
controversia real.
Para cerrar, la secretaria de Turismo, Elizabeth Quintanar, presentó el momento
más optimista de la jornada: 42 municipios, 25 mil asistentes, gasto promedio
de 650 pesos y una derrama superior a los 10 millones. Números felices,
redondos y perfectamente alineados con la narrativa del éxito. Datos que, como
siempre, dependen exclusivamente de quién los cuente y de que nadie los
revise demasiado.
En la sesión de preguntas, Salud confirmó más de 17 mil vacunas aplicadas y
apenas siete casos de sarampión en tres municipios, sin defunciones. Hidalgo
es la quinta entidad con menos incidencias, lo cual, dicho en una mañanera,
equivale casi a una medalla.
Semarnath anunció patrullajes para revisar verificaciones; Planeación confirmó
que el Tren AIFA–Pachuca no llegará al Mundial; y Turismo aseguró incrementos
anuales del 10%, lo que haría del Carnaval de 2026 un prodigio económico digno
de estudio… o de auditoría.
Así fue la primera Mañanera de Hidalgo: sin gobernador, con preguntas
limitadas y “modo”, respuestas largas y cifras y alegres y optimistas. Un
ejercicio de comunicación circular donde la información da vueltas, la realidad
se maquilla y la rendición de cuentas, y con el mandatario, alejado.

