Lo que parecía espuma sobre el asfalto terminó convirtiéndose en un serio
riesgo para automovilistas.
La Dirección de Protección Civil reportó una acumulación inusual de espuma y
aguas negras sobre la carretera Chilcuautla–Alfajayucan, en Hidalgo,
específicamente en el tramo cercano al canal que atraviesa la zona.
El fenómeno sorprendió a conductores que circulaban por el lugar, quienes
comenzaron a compartir imágenes en redes sociales donde se observaba una
capa blanca de espuma cubriendo parte del camino.
Aunque a primera vista podría parecer una escena casi curiosa, las autoridades
advirtieron que la situación representaba un peligro real para la circulación
vehicular.
La mezcla de agua residual y espuma puede reducir la visibilidad del pavimento
y generar condiciones resbalosas, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
Ante esta situación, las autoridades locales decidieron cerrar temporalmente el
tramo afectado mientras se realizaban trabajos de evaluación y limpieza.
Personal de Protección Civil acudió al lugar para revisar el origen del problema
y determinar las medidas necesarias para restablecer la seguridad en la
carretera.
Hasta el momento no se han reportado personas lesionadas, pero el incidente
volvió a encender las alertas sobre el manejo de aguas residuales en la región.
Porque cuando las aguas negras llegan a la carretera, el problema deja de ser
solo sanitario…
Y se convierte también en un riesgo para todos los que circulan por ella.

