La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó una conferencia marcada por
anuncios económicos, tensiones internacionales y definiciones clave para la
industria nacional, donde destacó la firma de un acuerdo estratégico con el
sector siderúrgico, denominado ya como un “pacto de acero”.
Durante el encuentro, la secretaria de Anticorrupción, Raquel Buenrostro,
explicó que este acuerdo busca reactivar la industria mediante tres pilares:
compras públicas, política industrial y financiamiento. El objetivo, dijo, es
fortalecer el empleo y la producción nacional, en línea con el desarrollo
económico del país.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detalló que la
instrucción presidencial es clara: reducir importaciones de acero y fortalecer la
producción interna. Subrayó que el acuerdo establece que las instituciones
gubernamentales deberán priorizar la compra de acero producido en México,
calificando la medida como “brillante”.
En respaldo a esta estrategia, el presidente de la CANACERO, Sergio de la
Maza, reconoció la disposición del gobierno para trabajar de la mano con el
sector privado. Señaló que esta coordinación será clave para impulsar el
crecimiento económico y el bienestar.
Como parte del impacto concreto de esta política, el secretario de
Infraestructura, Jesús Antonio Esteva, informó que en 2026 se utilizarán
alrededor de 200 mil toneladas de acero en proyectos públicos, lo que refuerza
la apuesta por dinamizar la industria nacional a partir del gasto gubernamental.
La presidenta Sheinbaum también aclaró que no se busca cerrar
completamente las importaciones. Explicó que seguirán entrando productos que
no se fabrican en México, pero insistió en un principio central: lo que se
produce en el país debe consumirse en el país.
En materia económica, Ebrard aseguró que el llamado Plan México avanza “en
tiempo y forma”, y adelantó que próximamente se presentará un informe
detallado sobre sus avances.
La conferencia incluyó además temas sensibles. La mandataria celebró un
acuerdo con gasolineros para fijar temporalmente el precio del diésel en 27
pesos por litro, señalando que sin esta negociación podría alcanzar los 35
pesos. La medida responde al contexto internacional, particularmente al
conflicto en Medio Oriente.
Finalmente, Sheinbaum se refirió al caso de Altos Hornos de México (AHMSA),
actualmente en proceso judicial por presuntos actos de corrupción. Subrayó
que, en cualquier resolución, “primero van los trabajadores”, y aseguró que la
Secretaría del Trabajo mantiene comunicación constante con ellos.
Así, entre acuerdos industriales, ajustes económicos y temas judiciales, el
gobierno federal deja claro que su apuesta es fortalecer la producción nacional
desde el Estado, utilizando el gasto público como palanca de desarrollo.
El mensaje es directo: el acero mexicano no solo se produce… ahora también se
prioriza.

