La televisión mexicana pierde a una de esas figuras que, sin hacer demasiado
ruido, construyó una carrera sólida y constante: Karina Duprez.
Actriz y directora, su nombre está ligado a una época donde las telenovelas
dominaban la conversación diaria. Producciones como Rosa Salvaje, Mundo de
juguete y La fuerza del amor no solo marcaron su trayectoria, sino también a
generaciones de espectadores.
Pero su historia no comenzó frente a las cámaras por casualidad. Hija de la
primera actriz Magda Guzmán, Duprez creció rodeada de foros, libretos y
reflectores. En otras palabras, el espectáculo no fue una elección… fue el
entorno natural.
Su carrera inició en el teatro durante los años 60, pero fue en televisión donde
encontró su mayor proyección. Su participación en Mundo de juguete en 1974 le
abrió puertas y la colocó en el mapa de la industria.
A partir de ahí, construyó un camino basado en disciplina y presencia escénica.
No fue la figura más mediática, pero sí una de las más respetadas.
Hoy, su fallecimiento marca el cierre de una etapa más en la televisión
mexicana. Una industria que cambia, evoluciona… pero que siempre regresa a
sus raíces.
