En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia
Sheinbaum Pardo aprovechó la conmemoración no solo para recordar una
victoria histórica, sino para enviar un mensaje directo —y sin matices— sobre la
soberanía nacional: “ninguna potencia extranjera nos va a decir cómo nos
gobernamos”.
El acto, realizado este 5 de mayo de 2026, estuvo acompañado por la toma de
protesta de bandera a más de 31 mil soldados del Servicio Militar Nacional, así
como a poco más de 800 mujeres voluntarias, en una ceremonia que combinó
simbolismo histórico con músculo institucional.
Pero el discurso no se quedó en la ceremonia. Sheinbaum elevó el tono al
recordar que la historia de México ha estado marcada por la resistencia, no solo
ante invasiones extranjeras, sino también frente a “traiciones internas”. Una
referencia que, aunque no nombró directamente a nadie, dejó claro que el
mensaje también tenía destinatarios dentro del país.
“Nuestra historia está marcada por la resistencia frente a las invasiones y por
quienes han querido someter al pueblo”, señaló la mandataria, en una narrativa
que conectó el pasado con el presente político.
La presidenta también recurrió a una comparación histórica potente al evocar a
los pueblos indígenas que resistieron durante la Conquista, destacando su lucha
por mantener su autonomía. La idea central: México no se somete, ni antes ni
ahora.
Y por si quedaban dudas, el mensaje se endureció. Sheinbaum advirtió que
quienes subestiman al pueblo “están destinados a la derrota”, al igual que
aquellos que buscan reivindicar figuras como Hernán Cortés. Incluso lanzó una
frase que no pasó desapercibida: “quienes piensan que la presidenta se
arrodilla, están destinados a la derrota”.
En medio del tono firme, también hubo espacio para la diplomacia. La
mandataria recordó el momento histórico de cooperación entre Benito Juárez y
Abraham Lincoln como ejemplo de una relación bilateral respetuosa entre
México y Estados Unidos.
El mensaje final fue claro y sin rodeos: México es un país que defiende su
libertad, su independencia y su soberanía. Y, si alguien tenía dudas, este 5 de
mayo sirvió para recordarlo… con eco histórico y tono político.
