El Hospital Infantil de México Federico Gómez, uno de los centros médicos más
importantes del país, está hoy en el ojo del huracán. No por un avance científico
ni por una hazaña médica, sino por una denuncia que deja muy mal parado a su
director, el doctor Adrián Chávez López.
La historia, que parece sacada de un mal guion laboral, inicia con una médica
residente de 30 años que decidió romper el silencio. Su denuncia, ya en manos
de la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales de la Ciudad de México,
describe una serie de conductas que, lejos de lo profesional, entran de lleno en
el terreno del acoso.
Desde agosto del año pasado, según el testimonio, el director habría iniciado un
“romance” unilateral: cartas, flores, chocolates… y una insistencia que
claramente no entendía el concepto de consentimiento. Porque sí, al parecer
alguien pensó que un hospital también podía funcionar como escenario de
conquista.
Pero la historia no se queda en detalles “incómodos”. La doctora señala que
Chávez López buscaba acercarse constantemente con pretextos laborales,
visitando su área bajo la excusa de supervisión. Una especie de “inspección”
que tenía más de personal que de profesional.
Lo más preocupante no es solo la conducta denunciada, sino lo que vino
después: la omisión. La residente asegura que informó desde el inicio a
superiores dentro del hospital, pero que se optó por no escalar el caso por
miedo a afectar su formación académica. Es decir, callar para sobrevivir.
El punto de quiebre llegó el 13 de marzo de 2026, cuando recibió un paquete
enviado por el propio director: chocolates y una carta donde él expresaba
preocupación por su rechazo. Porque claro, el problema no era el acoso… era
que no funcionaba.
La denuncia incluye pruebas: mensajes, tarjetas con frases como “Me gustas
mucho” y solicitudes de fotos personales. Todo esto dentro de una relación
jerárquica donde el poder no está precisamente equilibrado.
El doctor Chávez respondió con una carta institucional en la que asegura que en
37 años de trayectoria jamás ha enfrentado acusaciones similares. También
afirma que colaborará con las autoridades. Mientras tanto, médicos, profesores
y residentes ya alzaron la voz exigiendo su destitución y medidas de protección
para la víctima.
El caso no solo cuestiona a una persona, sino a todo un sistema que sigue
reaccionando tarde… cuando ya es imposible mirar hacia otro lado.
Hospital Infantil: cuando el prestigio no alcanza para tapar el escándalo: director acusado de acoso
