La toma de Ciudad Juárez fue una batalla entre los revolucionarios
mexicanos que apoyaban a Francisco I. Madero, y las fuerzas
federales leales al presidente Porfirio Díaz, ocurrió en Ciudad Juárez,
Chihuahua, del 8 al 10 de mayo de 1911.
Después de la entrevista entre el periodista James Creelman con el
General Porfirio Díaz en 1908, surgieron grupos opositores al gobierno
de Díaz, como Francisco I. Madero, quien inició una campaña electoral
que fue suspendida al ser apresado, logró escapar y reunir grupos
rebeldes.
Madero no ordena ni participa en las acciones que llevan a la toma de
la ciudad. A pesar de las revueltas, se intenta negociar con las fuerzas
federales. Y en ese sentido, Madero lleva a cabo varios actos masivos
que le ganan apoyo popular.
Pero siendo Villa y Orozco oriundos del norte de México, habiendo
perdido ya algunas escaramuzas, y viendo el lento ritmo de los
acontecimientos, deciden desobedecer la orden de Madero de dejar
Ciudad Juárez y marchar al sur. Y se preparan para atacar la ciudad
con cerca de tres mil quinientos hombres, mientras que los defensores
contaban con poco menos de setecientos.
En el perímetro exterior de la población, se construyeron dos
trincheras, cubriendo una extensión de doscientos metros, apartado de
la orilla del río Bravo; hacia el sur y del lado poniente se levantó una
pequeña barrera de artillería, formada por adobes. Estas
fortificaciones estaban a lo largo del margen derecho de un arroyo que
limitaba a la población. Había otra barrera para la infantería y artillería
al sur del hospital poligonal de adobes construido casi igual que el
anterior.
Al sur de la población y cerrando el paso a las vías nacionales de
ferrocarril, se construyó una barricada con trabes de madera, sobre las
cuales se colocaron sacos de tierra. En el edificio de la escuela, se
colocó la ametralladora y elementos del 23/o. Batallón. Por la parte
oriente, en la calle de Comercio, se levantó otra barricada igual a las
anteriores, cubriendo la calle y como a unos cien metros del Cuartel
General, se construyó otra barricada al lado norte a unos cien metros
de la Jefatura de armas, protegida esta barricada por las alturas del
Teatro y Jefaturas.
El 8 de mayo de 1911, se inició el ataque a Ciudad Juárez por el
poniente de la ciudad contra un puesto avanzado de los federales,
situado sobre el margen derecho del río Bravo, el fuego fue contestado
por los ocupantes que se replegaron. Los revolucionarios para impedir
que los federales recibieran apoyo, designaron a Marcelo Caraveo,
con ochenta elementos maderistas que ocuparon la Estación Bauche,
punto estratégico para que el Ejército Federal recibiera apoyo.
Francisco I. Madero, designó a dos representantes para fungir como
parlamentarios ante el Ejército Federal, quienes entregaron una carta
de Madero al General Federal Juan Navarro, para invitarlo a
suspender el fuego y evitar problemas con Estados Unidos de
América. Las tropas federales suspendieron el fuego, mientras que los
revolucionarios continuaron con su ataque, aprovechando el margen
del río Bravo, tomando por sorpresa a los defensores, obligándolos a
concentrarse en el centro de la ciudad. Los revolucionarios lograron
tomar el norte de la plaza para avanzar al sur de esta, el ataque se
prolongó hasta la media noche.
El 9 de mayo de 1911, fue volado el polvorín del Ejército Federal,
extendiéndose el fuego en toda la línea de defensa; en la mañana del
10 de mayo las tropas federales se replegaron al Cuartel General para
seguir combatiendo al enemigo, pero por la falta de personal y
municiones decidieron rendirse. La toma fue especialmente violenta,
los rebeldes dinamitaban barricadas y destruían casas.
Con la toma de Ciudad Juárez, por parte de los revolucionarios dio
origen a que se pactara la renuncia del General Porfirio Díaz como
Presidente de la República, en los tratados de Ciudad Juárez. El 25 de
mayo de 1911, renunció Díaz a la presidencia y quedó como
Presidente Provisional el Licenciado Francisco León de la Barra, quien
preparó las elecciones presidenciales en las que salió triunfador Don
Francisco I. Madero, con lo que concluyó la primera etapa de la
Revolución Mexicana.

