El pueblo grande de Irán defendiendo su soberanía
La tensión internacional sube de nivel, y en Irán la respuesta fue visible: miles
de personas formaron cadenas humanas para defender infraestructuras clave.
Las movilizaciones se dieron en centrales eléctricas y puentes, como respuesta
a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió
posibles ataques si no se reabre el estrecho de Ormuz.
Desde Teherán hasta otras ciudades, la imagen fue clara: unidad frente a la
presión externa.
Las protestas también estuvieron acompañadas de mensajes contundentes:
atacar infraestructura civil sería considerado un crimen de guerra.
El contexto es delicado. El bloqueo del estrecho —por donde pasa cerca del
20% del petróleo mundial— ya está impactando precios globales.
Y mientras los gobiernos intercambian amenazas, la población sale a las calles
para enviar su propio mensaje.
Porque en conflictos así, la política se juega arriba… pero las consecuencias se
sienten abajo.

