Tragedia en Iztapalapa: sube a 27 el número de muertos por explosión de pipa
La Ciudad de México enfrenta una de sus tragedias más recientes en la alcaldía Iztapalapa, donde la explosión de una pipa de gas ha dejado hasta el momento 27 personas fallecidas y decenas de heridos, según reportes de autoridades locales.
El incidente ocurrió alrededor de las 14:30 horas, cuando la pipa, que transportaba gas LP, sufrió una fuga que derivó en una detonación masiva.
Vecinos de la zona reportaron un estruendo seguido de una columna de humo y llamas, lo que obligó a desalojar varias viviendas cercanas.
Equipos de bomberos, protección civil y personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudieron de inmediato al lugar para controlar el incendio y rescatar a las personas atrapadas. Hasta ahora, se han registrado 27 fallecimientos confirmados y más de 50 lesionados, algunos en estado crítico, que fueron trasladados a hospitales de la capital.
Autoridades investigan las causas de la explosión, incluyendo posibles fallas mecánicas de la pipa y negligencia en el manejo de la carga. “Estamos trabajando para determinar la responsabilidad de la empresa y garantizar que se haga justicia”, declaró el jefe de la alcaldía.
El gobierno de la Ciudad de México activó protocolos de atención para las familias afectadas, ofreciendo apoyo médico, psicológico y ayuda humanitaria.
La alcaldía también ha declarado zona de desastre los alrededores del lugar del accidente.
Vecinos y testigos describieron escenas de pánico y solidaridad, con personas ayudando a sus vecinos a evacuar y trasladando heridos antes de la llegada de los servicios de emergencia. Redes sociales se inundaron con imágenes de la tragedia, generando conmoción y demanda de respuestas rápidas por parte de las autoridades.
Especialistas en seguridad industrial y transporte de combustibles señalan que incidentes como este evidencian la necesidad de reforzar protocolos de prevención y supervisión para evitar que se repitan.
La explosión en Iztapalapa deja una herida profunda en la capital mexicana y abre un debate sobre la seguridad en el transporte de combustibles y la responsabilidad de las empresas que manejan materiales peligrosos.



