A pocas horas de su esperado concierto en la Ciudad de México, el cantante
británico Morrissey volvió a hacer de las suyas: canceló su presentación
alegando “agotamiento extremo”. El anuncio, difundido por los organizadores,
desató la furia —y resignación— de sus fans, que ya lo consideran un experto en
el arte de la cancelación.
El show formaba parte de su gira por Latinoamérica y estaba programado para
realizarse en el Auditorio Nacional. Sin embargo, un comunicado de última hora
explicó que el exlíder de The Smiths “no se encuentra en condiciones de
realizar el espectáculo” y que la salud del artista es prioridad.
La respuesta del público fue inmediata. En redes sociales, los comentarios
oscilaron entre la burla y la decepción: “Morrissey cancelando conciertos es el
Halloween más predecible del año”, escribió un usuario. Otro ironizó: “Debería
venir con garantía extendida o reembolso emocional incluido”.
Esta no es la primera vez que el cantante deja plantados a sus seguidores
mexicanos. En 2013, suspendió varios conciertos por “problemas de salud” y, en
2018, hizo lo mismo por “condiciones de temperatura inadecuadas”. Algunos
fans ya lo apodan “El maestro del plantón melancólico”.
Los organizadores informaron que se buscará reprogramar la fecha o realizar
devoluciones, aunque aún no hay detalles concretos. Aun así, los boletos —que
iban desde los mil hasta los cinco mil pesos— ya se revenden en plataformas
digitales como trofeo de la frustración.
Entre tanto, Morrissey guarda silencio. Sus seguidores, en cambio, siguen
esperando un gesto, una disculpa o al menos una canción. Pero parece que, una
vez más, el único show que ofreció fue el de su ausencia.
