Porque en la política internacional nunca falta el capítulo inesperado, Donald
Trump volvió a encender la polémica al “perdonar” al expresidente hondureño
Juan Orlando Hernández, quien enfrenta acusaciones de narcotráfico en
Estados Unidos. Sí, leíste bien: mientras medio mundo debate su regreso al
poder, Trump decide meter las manos por un exmandatario señalado por
colaborar con cárteles… nada fuera de lo común en su universo.
El anuncio sacudió al gobierno hondureño, a diplomáticos y a cualquier persona
que haya seguido el caso judicial. Muchos se preguntan si esto es un
movimiento político, un gesto de “buena voluntad” o simplemente Trump siendo
Trump, tomando decisiones que dejan a todos rascándose la cabeza.
Juan Orlando Hernández, detenido desde 2022, ha sido señalado por fiscales
estadounidenses como pieza clave en una red de tráfico de drogas hacia EEUU.
Y ahora, con este perdón adelantado, el exmandatario podría librar las
consecuencias más duras de su proceso.
Las redes ya hierven entre indignación, memes y teorías. Lo único claro es que
Trump volvió a hacer lo que mejor sabe: romper el tablero, mover las piezas y
dejar el escándalo servido.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende

Deja una respuesta