La 83.ª edición de los Globos de Oro, celebrada el 11 de enero de
2026, quedó marcada por un fuerte tono político que atravesó la
alfombra roja y la ceremonia principal. Diversas figuras de Hollywood
aprovecharon la visibilidad del evento para expresar duras críticas
contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como para
denunciar lo que consideran una grave crisis política, social y moral en
el país.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del actor
Mark Ruffalo, quien utilizó la alfombra roja para manifestar abiertamente
su indignación por la situación actual de Estados Unidos. Ruffalo calificó
a Trump como “el peor ser humano”, “delincuente condenado” y
“violador”, y advirtió sobre la peligrosa normalización de la violencia, la
injusticia y el abuso de poder. El actor subrayó que el silencio frente a
este contexto equivale a complicidad, y defendió la necesidad de que las
figuras públicas se pronuncien.
La protesta también tuvo una expresión visual clara. Ruffalo, junto
con Wanda Sykes, Ariana Grande, Natasha Lyonne y Jean Smart, lució
pines con los lemas “Be Good” e “ICE Out”, en una manifestación
colectiva contra las acciones del Servicio de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE). Este gesto sirvió además como homenaje a Renee Nicole
Good, una mujer asesinada por un oficial de ICE en Minneápolis pocos
días antes de la gala, un caso que provocó indignación y reforzó las
críticas a la política migratoria del gobierno.
Durante la ceremonia, Robert De Niro también lanzó un ataque
frontal contra Trump. Fiel a su historial de confrontación con el
expresidente, el actor utilizó un lenguaje duro y directo, generando una
fuerte reacción tanto entre los asistentes como en redes sociales, donde
sus palabras se viralizaron rápidamente.
En la misma línea, el director y productor Judd Apatow describió el
panorama político bajo la administración de Trump como una
“dictadura”, una afirmación que reflejó el sentimiento de alarma
compartido por varios integrantes de la industria del entretenimiento
ante lo que consideran un deterioro de las instituciones democráticas.
Uno de los momentos más reflexivos de la noche lo protagonizó
Jean Smart, quien además de portar uno de los pines de protesta, fue
galardonada durante la gala. En sus declaraciones, la actriz afirmó que
asistía “como ciudadana y como madre”, y advirtió que Estados Unidos
atraviesa un “punto de inflexión”. “Esto no es normal”, señaló, en
referencia al clima político actual, llamando a la sociedad a no aceptar
como cotidiana una situación que considera peligrosa.

La edición 2026 de los Globos de Oro dejó claro que, para muchos
artistas, el entretenimiento no puede separarse de la realidad social y
política. La gala, tradicionalmente asociada al glamour y la celebración,
se transformó en un escenario de denuncia y protesta, reflejando el
creciente activismo político de Hollywood y la profunda polarización que
atraviesa a la sociedad estadounidense, y además quizá se piensa que el
mas fuerte del mundo.

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