PAG. 5
UN OBSTÁCULO PARA LA CONFIANZA CIUDADANA

OPINIÓN DE: MARÍA RESENDIZ

PACHUCA, HGO., 13 DE MARZO DE 2026

En los discursos oficiales, la transparencia se ha convertido en
una palabra recurrente. Presidentes municipales, funcionarios y
regidores la mencionan como un principio fundamental de sus
administraciones. Sin embargo, en muchos municipios de Hidalgo, la
realidad parece distar considerablemente de esa narrativa.
El acceso a la información pública debería ser una herramienta
básica para que la ciudadanía conozca cómo se ejercen los recursos
públicos, cómo se toman las decisiones y qué resultados generan las
políticas municipales. No obstante, diversos ayuntamientos continúan
mostrando una preocupante resistencia a transparentar su gestión.
Portales de transparencia desactualizados, información
incompleta o difícil de localizar, solicitudes de información que se
responden fuera de plazo y, en algunos casos, respuestas ambiguas o
evasivas son prácticas que se repiten con frecuencia. Estas conductas
no solo vulneran el derecho ciudadano a la información, sino que
también debilitan la confianza pública en las instituciones locales.

La opacidad administrativa suele convertirse en terreno fértil para
la sospecha. Cuando la información sobre contratos, licitaciones,
nóminas o gasto público no está disponible o se presenta de manera
fragmentada, inevitablemente surge la duda sobre el uso correcto de los
recursos que pertenecen a todos.
Es importante recordar que la transparencia no es una concesión
política ni un acto de buena voluntad de las autoridades; es una
obligación legal y ética. Los gobiernos municipales, por ser el nivel de
autoridad más cercano a la ciudadanía, deberían ser también los más
abiertos y accesibles en su rendición de cuentas.
Fortalecer la transparencia implica mucho más que cumplir
formalmente con la publicación de documentos. Significa garantizar que
la información sea clara, accesible y comprensible para cualquier
ciudadano. También implica una actitud institucional orientada a
explicar, justificar y abrir las decisiones públicas al escrutinio social.
La sociedad hidalguense merece gobiernos municipales que
entiendan que la transparencia no es un riesgo, sino una herramienta
para fortalecer la legitimidad democrática. La confianza ciudadana se
construye con información, con rendición de cuentas y con autoridades
que no tengan nada que ocultar.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende