*El programa de Ingeniería en Biociencias integra disciplinas como cálculo, química y biotecnología para resolver retos
complejos.
Pachuca de Soto, Hidalgo. – Garantizar que un instrumento utilizado en una neurocirugía o en un
tratamiento oftalmológico sea completamente seguro para el cuerpo humano es una
responsabilidad vital. Esta es la misión diaria de Alejandra Sánchez Licona, egresada de la
Licenciatura en Ingeniería en Biociencias de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo
(UAEH), quien hoy destaca en la industria médica al certificar la fiabilidad de estos insumos.
Como supervisora de control de calidad, la ingeniera Garza evalúa materiales y procedimientos a
través de rigurosas pruebas microbiológicas y físico-químicas. Los equipos que supervisa se dividen
en dos categorías críticas: los de nivel dos, que mantienen contacto con el cuerpo por menos de
28 días, y los de nivel tres, que lo hacen por más de 60 días o incluso de forma permanente.
De esta manera, su labor consiste en certificar que todos los instrumentos cumplan con las
directrices y especificaciones globales, como las certificaciones ISO y la Norma Oficial Mexicana
NOM-241-SSA1-2025, la cual rige el diseño, fabricación y distribución de estos productos hasta su
uso por el consumidor final.
Este nivel de especialización tiene su origen en la Escuela Superior de Apan (ESAp). Alejandra
recuerda que, siendo estudiante de la Escuela Preparatoria Número 1, descubrió su pasión por los
laboratorios durante una visita guiada y al conocer el plan de estudios supo que esa era su
verdadera vocación.
El programa educativo fortaleció su capacidad para integrar conocimientos de distintas áreas con
un enfoque interdisciplinario, ampliando su perspectiva científica. “Las actividades que un
ingeniero o ingeniera en biociencias puede realizar son muy amplias. Por ejemplo, comprenden
desde el diseño y creación de procesos que interactúan con sistemas vivos, como la elaboración de
yogur, hasta la formulación de fármacos o vacunas", explicó.
Además, destacó que esta disciplina permite manipular la genética para generar aplicaciones
biotecnológicas, como la producción de fertilizantes desde una visión sustentable y sostenible.Con
base en su experiencia y el alto impacto de su labor, Alejandra Sánchez Licona animó a las
juventudes a descubrir esta licenciatura y explorar todos sus horizontes profesionales.
