Por: Karin Salazar Castillo
La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha definido a la depresión como el trastorno psicológico más común, junto con la ansiedad. Es multicausal y depende de factores biológicos, psicológicos y sociales.
Probablemente con la mejor de las intenciones, tendemos a decirles a nuestros familiares y amigos con depresión lo que deben hacer, lo que deben pensar e, incluso, cómo se deben sentir porque les estamos proyectando nuestro propio malestar al verlos tristes o abatidos. Les damos nuestros consejos que son eso “consejos” pero no necesariamente adecuados, entre otras cosas, porque las personas con depresión tampoco necesitan “consejos”.
Lo que nunca jamás le debes decir a una persona con depresión:
⦁ ¡Anímate! La depresión presenta síntomas afectivos (tristeza, culpa), motivacionales (pérdida de motivación, dependencia), cognitivos (indecisión, visión catastrófica), fisiológicos (alteraciones del apetito y del sueño) y conductuales (pasividad, evitación). Por tanto, no se trata de que no quieran animarse sino que, sencillamente, no pueden. Decirle a la persona con depresión que se anime, lo único que se sucede es que se frustre aún más viendo que no lo consigue.
⦁ Haz deporte y se te pasará. Es cierto que el ejercicio nos hace segregar endorfinas que actúan como un antidepresivo natural. Sin embargo, uno de los síntomas principales de los pacientes con depresión es la clinofilia, es decir, las ganas de estar en la cama porque, simplemente, no pueden levantarse de ella.
⦁ Arréglate, tienes que salir a la calle, te distraerás y estarás bien. En general, es una buena idea. Pero hay varios problemas; primero, que las personas con depresión suelen tener la autoestima baja con lo cual arreglarse, ponerse guapa o cualquier variante ya constituye en sí una nueva fuente de frustración. Por otra parte, cuanto más insistamos en algo que no puede – moverse del sofá o la cama o viceversa – lo único que conseguiremos es que la paciente tenga una idea más fija acerca del “no puedo”.
⦁ Practiquemos tu actividad favorita. Así se te pasará. Seguro que ha sido siempre una estupenda idea sólo que si el paciente tiene depresión, existe otro síntoma llamado anhedonia que es la incapacidad para disfrutar de actividades agradables que antes te gustaban. Arrastrar a la persona con depresión a realizar la que era su actividad favorita aunque parezca paradójico, no es una buena idea. La persona acabará yendo para satisfacerte pero se sentirá agobiada.
⦁ No puedo ayudarte si no me cuentas todo lo que te pasa. Sabemos que las familias y los amigos de las personas con depresión también sufren, que a menudo se sienten perdidas y sin respuestas a sus múltiples preguntas, que no saben bien qué decir o cómo tratar a su familiar o a su amigo pero al paciente, que desea explicar lo que le ocurre con todas sus fuerzas, le cuesta porque cree que nadie le va a entender, que son sensaciones que sólo le ocurren a él o, en el peor de los casos, que lo van a tratar de ”loco” pasando por el miedo a una posible enfermedad mental. Sin embargo, el paciente es consciente de que hay algo que no va bien.
⦁ Con gente con tantos problemas que hay en el mundo y no dejan de luchar, no sé de qué te quejas. La depresión es una enfermedad tan real como una enfermedad física, sólo que es un trastorno psicológico que tiene un impacto significativo en diversas áreas de la persona que la sufre. Es importante reconocer que no existe salud completa sino existe salud física y mental.
La depresión no se elige, la depresión llega a tu vida y arrasa con pensamientos, emociones, sueños e ilusiones, disminuye la autoestima. Si llegamos con frases como las anteriores o similares, lo único que conseguimos es que el paciente se sienta presionado – más que nada por él mismo – y se acabe frustrando, la autoestima disminuya más, se desmotive más y empeore.
Es absolutamente comprensible el dolor de los familiares y los amigos de una persona con depresión, pero hay que ser muy cuidadosos con las frases que lleven implícitos juicios de valor sobre el enfermo por varias razones: curarse de una depresión no es sólo tener fuerza de voluntad, aunque sería mucho más sencillo todo. Pero sobre todo, porque el enfermo tiene muy mala imagen de sí mismo y acaba creyendo cualquier cosa que le digan. Volvemos a caer en frustración, desmotivación, empeoramiento de la depresión.
Es mejor recomendarle que tenga paciencia, que siga el tratamiento a pesar de la incomodidad o de la molestia que le pueda causar en sus primeras fases.
Como familiares o amigos de alguien con depresión, es necesario comprender que no se trata de que no sepa valorar las cosas buenas de su vida si no que existe la incapacidad de hacerlo por la sintomatología de la propia depresión.
La empatía y la comprensión serán buenos aliados, la persona con depresión debe saber que se le comprende, que hay un deseo genuino de entender cómo son sus sentimientos, de ayudarle, haciéndole saber que se está allí para todo aquello que necesite. Sólo así se le dará la fuerza necesaria para continuar.
Correo para comentarios y sugerencias: cuidadospam25@gmail.com
Referencias:
https://www.siquia.com/blog/las-17-peores-cosas-que-le-puedes-decir-a-una-persona-con-depresion/
https://www.mspbs.gov.py/portal/26834/iquestcomo-ayudar-a-una-persona-con-depresion.html

