Su nombre era Francisca Moya Luna, pero adoptó el de Nellie
Campobello como seudónimo artístico. Nació en Villa de Ocampo,
Durango un 7 de noviembre de 1900, sus padres fueron Felipe de
Jesús Moya y Rafaela Luna.
Durante su infancia vivió entre Villa de Ocampo, Hidalgo del Parral y la
ciudad de Chihuahua, su padre murió en la Batalla de Ojinaga en
1914, durante la Revolución Mexicana y posteriormente su madre se
volvió a casar con el médico estadounidense Stephen Campbell.
Al terminar la Revolución y tras la muerte de su madre en 1921, la
familia se trasladó a la Ciudad de México en 1923 y es ahí donde
Nellie Campobello descubrió el ballet y dio sus primeros pasos como
artista.
Nellie nunca se casó, pero tuvo varias parejas y un hijo que
lamentablemente murió a los dos años. Estando en la Ciudad de
México, Nellie y su hermana Gloria Campobello, estudiaron danza,
fueron alumnas de las hermanas Adela, Amelia y Linda Costa, también
de Lettie Carrol, Carmen Galé y Stanislava Potapopovich entre otras.
La trayectoria de Nellie en el ballet la llevó a incorporarse en 1930 a la
sección Música y Bailes Nacionales de la Secretaría de Educación
Pública; cuando José Vasconcelos ejerció como Secretario de
Educación, las hermanas Campobello participaron en las misiones
culturales por el territorio mexicano. En 1931 fundó junto a otras
personalidades la primera escuela pública de danza, llamada primero
Escuela de Plástica Dinámica y luego Escuela de Danza. Esta
institución se convirtió en la Escuela Nacional de Danza en 1938, y
Nellie Campobello fue nombrada directora, cargo que desempeñó
hasta 1984. Actualmente, la escuela lleva el nombre de Nellie y Gloria
Campobello.
En 1931 el gobierno mexicano le encargó la creación de una
coreografía en la que se representara la gesta revolucionaria. Así,
Campobello creó el Ballet de masas 30-30, que se presentó por
primera vez en el Estadio Nacional representado por estudiantes de la
Escuela Plástica Dinámica y niños de escuela primaria (que
simbolizaban al pueblo) y Nellie vestida de rojo (que encarnaba a la
revolución). Esta obra fue parte de las misiones culturales y viajó por
todo el país en los años siguientes.
En su larga carrera en la danza, produjo numerosas obras, incluidas
coreografías folklóricas. También realizó piezas de ballet con el Ballet
de la Ciudad de México, del que fue cofundadora junto con Martín Luis
Guzmán, José Clemente Orozco y Gloria Campobello.
La obra literaria de Nellie abarcó diversos géneros. Su primer libro fue
un volumen de poesía titulado, “Francisca Yo” en 1929, que le publicó
el famoso pintor y escritor Gerardo Murillo (Dr. Atl). En narrativa, su
obra más famosa fue “Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de
México” en 1931 y narraba episodios de la Revolución Mexicana
desde el punto de vista de una niña, a partir de su propia experiencia.
Escribió también muchas reflexiones sobre cultura, folklore e historia,
que se publicaron en los diarios Últimas Noticias y El Universal
Gráfico. Que también se reunieron en volúmenes como Ritmos
Indígenas de México en 1940 y en un volumen titulado Mis libros en
1960. Sus poemas han sido considerados como una poesía rítmica,
bailable. Fueron interpretados por algunos críticos como el preludio de
la formación de un espíritu de crítica social, muy a tono con su
relectura de los tiempos revolucionarios.
En 1985, Nellie Campobello desapareció de la vida pública, a sus 84
años. También desaparecieron algunas de sus pertenencias y obras
de arte, como pinturas de Diego Rivera y José Clemente Orozco. En
1998 una Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal
investigó su paradero y descubrió un acta de defunción que indicaba
que había muerto un 9 de julio de 1986. Según los resultados de las
investigaciones, previamente había sido secuestrada por Claudio
Fuentes Figueroa y su esposa María Cristina Belmont, una antigua
alumna de Campobello.
Se descubrió que había sido enterrada en el cementerio de Progreso
de Obregón, en Hidalgo. Sus restos fueron recuperados y trasladados
a su Durango natal. En reconocimiento a su legado literario, el Instituto
Nacional de Bellas Artes y Literatura de México y el Instituto de Cultura
del Estado de Durango otorgan desde 2018 el Premio Bellas Artes de
Cuento Hispanoamericano Nellie Campobello.