El 3 de septiembre de 2025, durante una visita oficial a la Ciudad de México, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunciaron la creación de un grupo de alto nivel destinado a fortalecer la colaboración bilateral en seguridad y combatir el crimen organizado transnacional. Este acuerdo subraya el compromiso de ambos países para desmantelar cárteles de la droga, frenar el tráfico de armas y personas, y mejorar la seguridad fronteriza.
Rubio destacó que esta cooperación es «la más estrecha que hemos tenido, quizá con cualquier país, pero sin duda en la historia de las relaciones entre Estados Unidos y México». Por su parte, Sheinbaum enfatizó que el acuerdo se basa en principios de «reciprocidad, respeto a la soberanía y responsabilidad compartida». La mandataria mexicana también subrayó la importancia de que «quedara claro» el respeto a la integridad territorial del país.
El grupo de alto nivel estará compuesto por funcionarios de seguridad nacional, cuerpos de seguridad y autoridades judiciales de ambos países. Su objetivo será coordinar acciones para desmantelar redes criminales, mejorar el intercambio de inteligencia y atender el movimiento ilegal de personas a través de la frontera.
Además, se acordó fortalecer la cooperación en áreas como la prevención del abuso de drogas, el control de flujos financieros ilícitos y la eliminación de túneles transfronterizos utilizados para actividades delictivas. Ambos gobiernos resaltaron que esta colaboración se llevará a cabo dentro de sus respectivos marcos legales y con pleno respeto a sus soberanías.
Este acuerdo se produce en un contexto de tensiones regionales, tras una operación militar de EE. UU. contra un barco venezolano vinculado al narcotráfico. Sin embargo, tanto México como Estados Unidos han reafirmado su compromiso de trabajar juntos para enfrentar los desafíos comunes en materia de seguridad y justicia.

