En una sesión solemne que reunió a ministros, legisladores, funcionarios y
observadores del sistema judicial, el ministro Hugo Aguilar presentó su Primer
Informe de Labores ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Y lo
hizo con un mensaje que retumbó en el recinto: “La Corte no responde a
intereses particulares; nuestra única lealtad es hacia la Constitución y el pueblo
de México”.
El informe detalló los avances, desafíos y criterios judiciales más relevantes del
periodo, con énfasis en la defensa del Estado de derecho, la transparencia y la
independencia judicial. Aguilar subrayó que, en tiempos de tensiones políticas y
cuestionamientos públicos hacia las instituciones, la Corte debe mantenerse
firme como contrapeso y garante de los derechos constitucionales.
El ministro destacó resoluciones clave sobre libertad de expresión, debido
proceso, protección a grupos vulnerables y control constitucional de leyes
aprobadas por el Legislativo. También hizo referencia a la carga de trabajo que
enfrenta la SCJN y los esfuerzos realizados para agilizar procedimientos sin
sacrificar rigor jurídico.
Uno de los momentos más comentados fue cuando Aguilar reiteró que ningún
actor político, presente o futuro, puede interferir en las decisiones judiciales.
“La independencia judicial no es un privilegio; es un deber”, afirmó, despertando
aplausos en el salón y una oleada de comentarios en redes sociales.
Ahí, como era de esperarse, las reacciones se dividieron: algunos celebraron el
mensaje como un recordatorio necesario en un país donde la separación de
poderes suele ponerse a prueba. Otros, más escépticos, ironizaron diciendo que
“la Corte siempre promete imparcialidad… pero habrá que ver el próximo fallo”.
El informe también incluyó datos sobre digitalización de trámites, acceso a la
justicia para comunidades marginadas, y programas para fortalecer la
capacitación del personal del Poder Judicial. Aguilar enfatizó que la
modernización tecnológica es clave para acercar la justicia a la ciudadanía.
Al cierre, hizo un llamado a la unidad institucional: “La justicia constitucional es
patrimonio de todos; cuidarla es responsabilidad compartida”.
Con este mensaje, el ministro deja claro que su trabajo no solo será jurídico,
sino también público: demostrar que la SCJN puede y debe actuar con
autonomía en uno de los periodos más observados de la vida nacional.

