El alpinista estadounidense Alex Honnold, conocido mundialmente por desafiar
a la gravedad, al sentido común y a cualquier recomendación médica, volvió a
encender todas las alarmas: escaló el Taipei 101 —uno de los rascacielos más
altos del mundo— sin cuerdas, sin arnés y con el mismo temple de quien sube
por unas escaleras eléctricas. Y no, no es una escena de película: ocurrió en
Taiwán, en tiempo real, ante miles de personas que no sabían si aplaudir o
llamar a emergencias.
El Taipei 101, con sus 508 metros de altura, no es precisamente una montaña,
pero para Honnold las diferencias parecen irrelevantes. El alpinista de 40 años,
famoso por su ascenso en solitario a El Capitán —que le dio un Oscar a un
documental— decidió que era momento de escalar un edificio que fue, durante
años, el más alto del planeta. ¿Motivo? Porque puede. Y porque su relación con
el peligro ya es prácticamente marital.
Las imágenes del ascenso, captadas desde todos los ángulos posibles,
muestran a Honnold avanzando sobre la superficie del rascacielos con una
calma que desafía cualquier lógica humana. Mientras la gente veía hacia arriba
con el corazón en la garganta, él parecía preocupado únicamente por encontrar
el siguiente punto de apoyo.
Aunque el ascenso no fue hasta la antena más alta, sí logró alcanzar la parte
superior del edificio, cumpliendo su objetivo sin mayores incidentes. Las
autoridades, que inicialmente estaban aterradas, terminaron agradeciendo que
todo concluyera sin tragedias. Eso sí, advirtieron que nadie más debe intentar
imitarlo, pero ya sabemos que en internet siempre hay alguien con más valentía
que sentido común.
Honnold, por su parte, declaró que el ascenso buscaba llamar la atención sobre
iniciativas ambientales y la conservación de espacios naturales. Una misión
noble que, claro, él decidió respaldar poniendo su vida en riesgo a medio
kilómetro del suelo.

Mientras tanto, los usuarios de redes dejaron claro su sentir:
“Ese hombre no tiene miedo ni de su suegra”,
“Solo me subo a un banco del súper y me mareo”,
“¿Y yo sufriendo por subir cuatro pisos?”
Una vez más, Alex Honnold demostró que vive en un nivel de dificultad distinto
al del resto de los mortales.
Y sí, volvió a ganar. Gravity: 0 – Honnold: 508 metros.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende