En medio de la temporada invernal y de la ya conocida paranoia colectiva por
cualquier estornudo ajeno, la Secretaría de Salud (SSA) lanzó un mensaje que,
por una vez, suena tranquilizador: la vacuna contra la influenza está
respondiendo bien frente a la variante H3N2, conocida popularmente como la
“súper gripe”. Sí, esa que suele pegar más fuerte y dejar a medio mundo en
cama.
De acuerdo con autoridades sanitarias, los estudios de vigilancia
epidemiológica muestran que las personas vacunadas presentan síntomas más
leves y menor riesgo de complicaciones, incluso cuando se contagian con esta
variante. En pocas palabras: la vacuna no es un escudo mágico, pero sí un
chaleco antibalas bastante efectivo.
La cepa H3N2 ha sido una de las más agresivas en temporadas recientes,
especialmente entre adultos mayores, niños pequeños y personas con
enfermedades crónicas. Fiebre alta, dolores musculares intensos y largos
periodos de recuperación la han hecho ganarse su fama. Sin embargo, la SSA
asegura que la formulación actual de la vacuna incluye protección contra esta
variante, lo que ha ayudado a reducir hospitalizaciones y casos graves.
A pesar de ello, la vacunación sigue avanzando más lento de lo deseable. Entre
la desinformación, la falsa sensación de invulnerabilidad y el clásico “luego
voy”, miles de personas siguen sin aplicarse la dosis. Irónicamente, muchos
solo consideran vacunarse cuando ya están enfermos… y tosiendo.
Las autoridades reiteraron el llamado a vacunarse, especialmente a los grupos
de riesgo. Recordaron que la influenza no es una gripe común y que cada año
provoca miles de hospitalizaciones y muertes evitables. La vacuna es gratuita,
está disponible y no requiere más esfuerzo que unos minutos y un pequeño
piquete.
Además de la vacunación, la SSA insistió en mantener medidas básicas: lavado
de manos, uso de cubrebocas en caso de síntomas y evitar acudir enfermo a
lugares concurridos. Medidas simples, pero sorprendentemente difíciles de
cumplir.
Así que no, no es exageración ni alarma innecesaria. La influenza sigue
circulando y la H3N2 no juega limpio. La diferencia es que esta vez, la ciencia
va un paso adelante. Vacunarse no te convierte en superhéroe, pero sí reduce
bastante las probabilidades de pasar las fiestas decembrinas en la cama… o en
urgencias.

