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UN VERDADERO PRIISTA Y POLITICO COMPROMETIDO CON SU PUEBLO
OPINIÓN DE: MARÍA RESENDIZ
PACHUCA, HGO., 23 DE ENERO DE 2026
México llora la partida de Ernesto Gil Elorduy, político hidalguense
de sólida trayectoria, quien falleció a los 82 años. Con él se va un
hombre que encarnó los valores del PRI auténtico, un priista que nunca
perdió de vista lo más importante: el bienestar de su pueblo.
A lo largo de más de cinco décadas de servicio público, Gil Elorduy
construyó un legado que trasciende cargos y títulos. Su carrera comenzó
en la política local, donde rápidamente se ganó el respeto por su
honestidad, su cercanía con los ciudadanos y su capacidad para
gestionar proyectos que beneficiaban directamente a la comunidad.
Como presidente municipal de Pachuca, su administración se
caracterizó por impulsar obras de infraestructura, programas sociales y
políticas de inclusión que mejoraron la calidad de vida de miles de
hidalguenses.
Su compromiso con Hidalgo lo llevó también a desempeñarse
como diputado local y federal, así como senador de la República,
siempre con la misma convicción: que la política no es para el poder,
sino para servir a la gente. En cada una de sus funciones, Gil Elorduy se
destacó por escuchar, dialogar y buscar soluciones que respondieran a
las necesidades reales de la ciudadanía, sin buscar protagonismo ni
créditos personales.
Quienes trabajaron a su lado recuerdan a un hombre humilde, firme
y leal a sus principios, que comprendía que ser priista no era
simplemente pertenecer a un partido, sino actuar con responsabilidad,
justicia y cercanía con la gente. Para él, las decisiones políticas siempre
debían tener un impacto positivo en la vida de quienes lo eligieron para
representarlos.
El fallecimiento de Ernesto Gil Elorduy ha provocado una oleada de
condolencias entre políticos, ciudadanos y figuras públicas que
reconocen en él un ejemplo de integridad y entrega. Su vida y obra son
recordatorios de que la verdadera política no es la que se hace para la
foto o los intereses particulares, sino aquella que transforma
comunidades, construye oportunidades y deja un legado tangible para
las futuras generaciones.
Hoy Hidalgo y México pierden a un hombre que, con su trabajo
constante y su visión comprometida, dejó una huella imborrable en la
historia política del estado. Ernesto Gil Elorduy será recordado no solo
como un servidor público destacado, sino como un priista de corazón,
que siempre puso al pueblo por encima de todo.
Su legado inspira a quienes creen en una política al servicio de la
gente y demuestra que el verdadero liderazgo no se mide por cargos,
sino por la capacidad de transformar vidas con honestidad y convicción.

