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“DON AUGUSTO PONCE CORONADO +”
OPINIÓN DE: MARIA RESÉNDIZ
PACHUCA, HGO., 08 DE MAYO DE 2026
La vida pública de Don Augusto Ponce Coronado representa a una
generación de políticos mexicanos formados en la tribuna, el servicio
público y el debate ideológico. Su fallecimiento deja una profunda huella
entre quienes reconocieron en él a un hombre estudioso, de sólidos
principios, amplia preparación académica y una trayectoria construida
con disciplina, vocación de servicio y, sobre todo, lealtad hacia sus
amistades y causas.
Para esta casa editorial, su partida tiene además un significado
profundamente personal. Don Augusto no solo fue un hombre de la vida
pública nacional; fue también cofundador y colaborador de El Nuevo
Gráfico de Hidalgo, amigo cercano y entrañable de esta familia
periodística, siempre dispuesto a compartir experiencia, consejo y
respaldo en momentos clave de nuestra historia.
Su amistad y solidaridad quedaron grabadas para siempre en la
memoria de esta redacción. En tiempos difíciles, particularmente cuando
Don Julio Gálvez fue detenido durante el gobierno de Manuel Sánchez
Vite, Don Augusto Ponce Coronado fue pieza fundamental, brindando
apoyo, orientación y acompañamiento en uno de los momentos más
complejos que enfrentó esta casa editorial. Ese gesto, como muchos
otros, habló no del político, sino del amigo leal, del hombre de palabra y
convicciones firmes.
Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de
México y en Administración de Empresas por la Universidad Tecnológica
de México, Augusto Ponce Coronado complementó su formación con
estudios de Maestría en Filosofía y un Doctorado en Ciencias Políticas por
Pacific Western University. A ello sumó diversos diplomados en análisis
político, políticas públicas, comunicación política, economía internacional
y derecho electoral, consolidando un perfil académico multidisciplinario.
Su experiencia legislativa quedó marcada por su desempeño como
Diputado Federal en la XLVIII y LIV Legislaturas, desde donde participó
activamente en importantes etapas de la vida política nacional.
Paralelamente, desarrolló una extensa carrera administrativa dentro del
gobierno federal, ocupando cargos estratégicos en distintas dependencias
públicas.
Entre las responsabilidades más destacadas que asumió se
encuentran la Oficialía Mayor de la Secretaría de Gobernación, la
Subdirección General de Aduanas y diversas posiciones de dirección y
asesoría en organismos como ISSSTE, INFONAVIT, FONACOT, CAPUFE y
la Procuraduría Federal del Consumidor. Su paso por estas instituciones le
permitió construir una visión integral sobre la administración pública, el
federalismo y la operación gubernamental en México.
Sin embargo, uno de los rasgos más sobresalientes de su
trayectoria fue su vínculo con la oratoria y la formación política. Desde
temprana edad destacó en concursos nacionales e internacionales de
debate y discurso, obteniendo reconocimientos en México, Argentina,
Cuba, Ecuador y Colombia. Fue distinguido como “Orador de Sudamérica”
y posteriormente nombrado “Orador Internacional de Latinoamérica” por
el Foro Permanente Latinoamericano de Oradores.
Dentro de la actividad partidista, desempeñó diversas
responsabilidades en el Partido Revolucionario Institucional, incluyendo la
dirigencia juvenil en el Estado de México, delegaciones políticas en
distintas entidades federativas y la Subsecretaría de Divulgación
Ideológica del Comité Ejecutivo Nacional. Asimismo, coordinó campañas
político-electorales de importantes figuras públicas en estados como
Guerrero, Estado de México y Veracruz.
Más allá de su trayectoria política y administrativa, familiares,
amigos y personas cercanas lo recuerdan como un hombre que dedicó su
vida a compartir conocimientos, formar nuevas generaciones y transmitir
valores y principios que hoy permanecen como parte de su legado.
Don Augusto Ponce Coronado deja también el ejemplo de una
familia unida y ejemplar, construida junto a su esposa, Rosita Figueroa de
Ponce+, con quien hoy muchos imaginan su reencuentro en un nuevo
camino. Su partida provoca tristeza entre sus seres queridos, entre sus
compañeros de lucha y entre quienes encontramos en él una voz firme,
una guía y un amigo incondicional.
Esta casa editorial despide no solo a un colaborador y fundador,
sino a un amigo de toda la vida, a un hombre que estuvo presente cuando
más se necesitaba.
A sus hijos, nietos, familiares y amigos, se les expresa un abrazo
solidario, respetuoso y fraterno ante esta irreparable pérdida.
Descanse en paz, Don Augusto Ponce Coronado.

