Por: Karin Salazar Castillo
La independencia es la capacidad de actuar, hacer y elegir sin intervención o tutela ajena y aplica tanto a personas como a instituciones formales, como el Estado. Con ella, se ejerce la libertad, ya que se actúa por cuenta propia, pero también implica tomar decisiones y asumir la responsabilidad de sus consecuencias. Tradicionalmente, se alcanza al dejar atrás la niñez y la adolescencia; con el paso del tiempo, disminuye, ya que es posible que necesitemos asistencia para llevar a cabo las actividades diarias debido a cambios en la movilidad, la capacidad y la salud.
Para muchas personas adultas mayores, perder su capacidad de independencia es un desafío y puede causar frustración y depresión. En estos casos, la independencia implica un equilibrio entre aceptar ayuda y recibir apoyo para realizar actividades de manera autónoma, siendo fundamental mantener una comunicación fluida entre la persona mayor y las personas que le cuidan, para garantizar este equilibrio
La independencia tiene diversos matices y es siempre
importante analizarla en conjunto con la autonomía, que en esencia implica no sólo el hecho de hacer si no también de estar consciente de los actos, de la conducta y de los riesgos.
Fomentar la independencia en la vejez ofrece beneficios significativos para las personas adultas mayores. No sólo contribuye a mejorar su salud física y mental, sino también fortalece su confianza y autoestima, y enriquece su sentido de propósito y calidad de vida.
Además, les brinda la oportunidad de sentirse útiles, lo cual es especialmente importante si les preocupa convertirse en una carga para sus seres queridos.
Es importante para los cuidadores saber, no sólo que existen herramientas para medir el grado de independencia de una persona mayor, sino también conocer cómo hacerlo. El conocimiento del grado de independencia se obtiene de conocer de cada paciente el estado de cada uno de estos elementos de su vida: Autonomía, Capacidades Cognitivas, Relación Social, Dieta (o nutrición), Desorientación y Caídas.
Aprender cuál es el nivel adecuado de atención para sus seres queridos es sencillo con la orientación adecuada.
Existen herramientas orientadas a determina el grado de independencia de las personas.
Para ello, distinguimos entre dos grupos de actividades:
Las actividades instrumentales de la vida diaria (IADL) de las personas adultas mayores. Son actividades que la persona realiza para cuidar de sí mismo, su familia y su hogar. Las IADL incluyen limpieza, administración de dinero o medicamentos, compras, preparación de comidas y más. Las ADL y las IADL
Las listas de verificación ADL e IADL son importantes para las personas cuidadoras, porque permiten controlar la salud y las capacidades funcionales de las personas adultas mayores a su cargo, y establecer mejor sus necesidades actuales y futuras. Además, son un indicador de cuándo buscar ayuda profesional o considerar opciones de apoyo para las personas. Los cambios en las capacidades de una persona mayor para completar las AVD y las IADL pueden significar que es hora de conectarse con un médico para discutir inquietudes o considerar atención domiciliaria o traslado de los seres queridos a una residencia donde les puedan brindar toda la atención que requieren.
En la próxima entrega compartiré algunas herramientas que permiten medir el grado de independencia de las personas adultas mayores y recuerdo el correo de [email protected] donde quedamos atentos a sus comentarios.
Referencia:
Cómo medir el grado de independencia de los adultos mayores
Karin Salazar Castillo
La independencia es la capacidad de actuar, hacer y elegir sin intervención o tutela ajena y aplica tanto a personas como a instituciones formales, como el Estado. Con ella, se ejerce la libertad, ya que se actúa por cuenta propia, pero también implica tomar decisiones y asumir la responsabilidad de sus consecuencias. Tradicionalmente, se alcanza al dejar atrás la niñez y la adolescencia; con el paso del tiempo, disminuye, ya que es posible que necesitemos asistencia para llevar a cabo las actividades diarias debido a cambios en la movilidad, la capacidad y la salud.
Para muchas personas adultas mayores, perder su capacidad de independencia es un desafío y puede causar frustración y depresión. En estos casos, la independencia implica un equilibrio entre aceptar ayuda y recibir apoyo para realizar actividades de manera autónoma, siendo fundamental mantener una comunicación fluida entre la persona mayor y las personas que le cuidan, para garantizar este equilibrio.
La independencia tiene diversos matices y es siempre importante analizarla en conjunto con la autonomía, que en esencia implica no sólo el hecho de hacer si no también de estar consciente de los actos, de la conducta y de los riesgos.
Fomentar la independencia en la vejez ofrece beneficios significativos para las personas adultas mayores. No sólo contribuye a mejorar su salud física y mental, sino también fortalece su confianza y autoestima, y enriquece su sentido de propósito y calidad de vida. Además, les brinda la oportunidad de sentirse útiles, lo cual es especialmente importante si les preocupa convertirse en una carga para sus seres queridos.
Es importante para los cuidadores saber, no sólo que existen herramientas para medir el grado de independencia de una persona mayor, sino también conocer cómo hacerlo. El conocimiento del grado de independencia se obtiene de conocer de cada paciente el estado de cada uno de estos elementos de su vida: Autonomía, Capacidades Cognitivas, Relación Social, Dieta (o nutrición), Desorientación y Caídas.
Aprender cuál es el nivel adecuado de atención para sus seres queridos es sencillo con la orientación adecuada. Existen herramientas orientadas a determina el grado de independencia de las personas.
Para ello, distinguimos entre dos grupos de actividades:
Las actividades de la vida diaria (AVD) de las personas adultas mayores. Son tareas básicas que una persona debe poder realizar por sí sola para vivir de forma independiente. Las AVD incluyen bañarse, ducharse, vestirse, movilidad y más.
Las ADL y las IADL Las listas de verificación ADL e IADL son importantes para las personas cuidadoras, porque permiten controlar la salud y las capacidades funcionales de las personas adultas mayores a su cargo, y establecer mejor sus necesidades actuales y futuras. Además, son un indicador de cuándo buscar ayuda profesional o considerar opciones de apoyo para las personas. Los cambios en las capacidades de una persona mayor para completar las AVD y las IADL pueden significar que es hora de conectarse con un médico para discutir inquietudes o considerar atención domiciliaria o traslado de los seres queridos a una residencia donde les puedan brindar toda la atención que requieren
En la próxima entrega compartiré algunas herramientas que permiten medir el grado de independencia de las personas adultas mayores y recuerdo el correo de [email protected] donde quedamos atentos a sus comentarios.
Referencia:
https://portalgeriatrico.com.ar/como-medir-el-grado-de-independencia-de-los-adultos-mayores/
Por: Karin Salazar Castillo
Hola amables lectores, esta será la primera colaboración del 2025 y quiero agradecer primero a El Nuevo Gráfico de Hidalgo por la oportunidad y confianza en esta columna, en seguida a ustedes por leerla y espero que les esté siendo de utilidad.
Hasta ahora les he compartido temas que por mi experiencia personal considero son importantes, y de los que debería haber más información prática para hacer la vida de las personas cuidadoras más fácil.
Ahora comparto con ustedes un correo electrónico donde podrán escribir y sugerir temáticas de las que quisieran saber o profundizar: [email protected]
Algo que aprendí y que en diversas ocasiones les he mencionado, es que el conocimiento da tranquilidad, abre el panorama y facilita el cuidado, nos ayuda a reflexionar, a tener más paciencia, a ser empáticos con la persona que se cuida, que generalmente es un familiar querido.
Estamos iniciando un nuevo año y es una magnífica oportunidad para planear el cuidado de nuestro familiar, documentando su día a día, tanto sus signos vitales, medicamentos, como comportamientos y actitudes ante el desafío de las alteraciones de sus capacidades de memoria, lenguaje y cognitivas. Lo que aportará elementos para mantener una relación armónica y cordial que ayude en la relación de cuidado y permita que nuestro familiar esté motivado, se abra a la ayuda y participe en las actividades de la vida diaria.
¿Cómo podemos documentar el día a día de nuestro familiar? Haciendo un registro de aquellas situaciones de crisis, describiendo qué ocurrió antes, durante y después de que surgiera, en qué condiciones, quién estaba presente, si se dijo o hizo algo que causara la alteración, cómo se comportó la persona y cómo lo hizo quien la cuida, qué modificaciones se pueden realizar para evitar que la conducta se repita, reflexionar si la respuesta ante la crisis fue la adecuada o no, o qué hubiera sido mejor. Esto puede parecer complicado, pero es una inversión que a la larga aporta muchos beneficios ya que ayuda a prevenir conflictos o situaciones incómodas con la persona a quien se cuida.
Un registro de sus signos vitales (presión, glucosa, etc.) y un control de medicamentos dan seguridad del estado de salud. Saber cómo fue su historia de vida, qué le gusta o no, e identificar sus fortalezas permite adecuar las actividades a lo que la persona puede hacer y evita que se frustre.
Recordar que hemos dicho que hay que centrarnos en lo que podemos controlar, y el entorno donde vive la persona es algo de lo que podemos tener control, por lo que hay que verificar entre otras cosas, la seguridad, iluminación, señalización, contrastes, organización visual, en cada área de la casa, lo que aportará tranquilidad para la movilidad y estabilidad de la persona.
Así que iniciemos este 2025 con el ánimo renovado y con el cuidado desde el corazón, que las personas que cuidamos se dan cuenta desde su memoria emocional del compromiso y afecto que tenemos por ellas. ¡Feliz año nuevo 2025!
Hablemos del cuidado de las personas adultas mayores (XL)
Por: Karin Salazar Castillo
La población del mundo está envejeciendo, y debido a los avances en la atención de la salud durante el último siglo, las personas tienen vidas más largas; sin embargo, esto tuvo como resultado un aumento en el número de personas con enfermedades no transmisibles, incluyendo la demencia, de la cual su forma más común es la enfermedad de Alzheimer, que representa entre el 60 y 80% de los casos de demencia, y aunque afecta mayormente a personas mayores, la demencia no es una parte normal del envejecimiento, es una enfermedad progresiva que causa discapacidad debido a un deterioro grave por una variedad de enfermedades cerebrales que afectan la memoria, el
pensamiento, el comportamiento y la habilidad de realizar actividades de la vida diaria.
Es común que la gente conozca a alguna persona afectada por la demencia. Sin embargo, a pesar de la creciente conciencia sobre la enfermedad, su comprensión sigue siendo baja.
La falta de comprensión contribuye a crear temores sobre el desarrollo de la demencia y fomenta prácticas de estigmatización como la evasión o la discriminación.
Para los que viven con demencia, sus cuidadores y familiares, el estigma contribuye al aislamiento social y a retrasos en la búsqueda de un diagnóstico y ayuda.
De acuerdo con una encuesta sobre demencias aplicada por la OMS, el 81% de las personas no saben la diferencia entre las fases iniciales del Alzheimer y el comportamiento normal asociado con el envejecimiento.
La Alzheimer’s Association ha creado esta lista de señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.
Cada persona puede experimentar una o más de estas señales en grados diferentes. Si identifica una o más señales en usted mismo o en otra persona, puede ser difícil saber qué hacer.
Es natural tener dudas o sentirse nervioso sobre discutir estos cambios con alguien más, sin embargo, estas son preocupaciones importantes de salud que deben ser evaluadas por un médico para saber qué está pasando y cuáles son los pasos para seguir, ya que la detección temprana, puede explorar tratamientos que podrían aliviar los síntomas y ayudar a mantener un nivel de independencia por
más tiempo.
La Alzheimer’s Association, también ha desarrollado cuestionarios guías para saber cómo abordar las preocupaciones de la memoria ya sea para uno mismo o para otras personas, al final del artículo encontrarán las ligas donde pueden consultarlos.
No obstante, mencionaremos las preguntas que incluyen de lo que como persona cuidadora o como persona diagnosticada deben cuestionarse:
Evaluar la situación:
1. ¿Qué cambios en la memoria, el pensamiento o el comportamiento ha notado? ¿Qué
está haciendo — o no hace — la persona que es fuera de lo común y le preocupa?
__________
2. ¿Qué más puede estar pasando? Varias afecciones pueden causar cambios en la
memoria, el pensamiento y el comportamiento. ¿Qué son algunos problemas de
salud o estilo de vida que pueden ser un factor? Algunos ejemplos incluyen estrés
familiar o problemas médicas como infecciones urinarias, diabetes o depresión.
3. Aprenda sobre las señales del Alzheimer y otras demencias y los beneficios de un
diagnóstico temprano. ¿Se ha dado cuenta de alguna de las señales en la persona?
¿Cuáles son?
4. ¿Alguien más ha notado los cambios? Averigüe si amigos o familiares han notado
cambios. ¿Qué son?
Tener una conversación:
5. ¿Quién debe tener la conversación para platicar preocupaciones? Podría ser usted,
un miembro de la familia o un amigo de confianza, o una combinación. Suele ser
mejor hablar solo con la persona, para que no se sienta amenazada por un grupo,
pero utilice su juicio sobre lo que le hará sentir más cómodo. » Nombre(s):
___________
6. ¿Cuál es el mejor momento y lugar para tener la conversación? Tenga la
conversación lo antes posible. Además de escoger la fecha y hora, considere dónde
usted y la persona se sentirán más cómodos.
7. ¿Qué dirá usted o la persona que tendrá la conversación?
Intente lo siguiente:
» He notado [cambio] en usted, y me preocupa. ¿Lo ha notado? ¿Le preocupa?
» ¿Cómo se han sentido últimamente? Parece diferente.
8. Ofrezca acompañar a la persona al médico. Pregunte si la persona irá con un médico
y apóyela al ofrecer ir a la cita. Algunas palabras alentadoras pueden incluir: » Creo
que nos tranquilizaría si habláramos con un médico.
9. Si es necesario, tenga múltiples conversaciones. Es posible que la primera
conversación no sea exitosa. Escriba algunos apuntes acerca de como fue para
ayudar a planificar para la próxima conversación. » Lugar de la conversación: »
Fecha/parte del día» ¿Qué funcionó? » ¿Qué no funcionó? » ¿Cuál fue el resultado?
» ¿Qué se puede hacer de otra manera para la próxima?
Buscar ayuda
10. Busque ayuda. Puede hacerlo con su médico, con organizaciones de la sociedad civil
especializadas en el tema o en las instituciones de salud pública.
La información da tranquilidad, así que saber sobre la demencia permite prevenir
conflictos con la persona que se cuida y elaborar un plan de cuidados que beneficie a
ambos y en general a toda la familia y su entorno cercano.
Referencias:
https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/98377/9789275318256_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y
https://www.alz.org/alzheimer-demencia/las-10-senales
https://www.alz.org/media/Documents/alzheimers-dementia-10-steps-to-approach-memory-concerns-in-others-spanish-ts.pdf
https://www.alz.org/media/Documents/alzheimers-dementia-10-steps-to-approach-memory-concerns-in-self-spanish-ts.pdf
Karin Salazar Castillo
Cuando se recibe el diagnóstico de que un ser querido tiene Alzheimer/demencias relacionadas, además del estrés que genera, surge la preocupación de cómo compartir esta información con el resto de la familia y amigos, se tiene la incertidumbre de cómo van a tratar a la persona después de saberlo y cuál sería su reacción, por lo que muchas veces prefieren mantenerlo como un secreto y disculpando los comentarios y actitudes de su familiar. Sin embargo, tratar de que sea un asunto privado es muy difícil y muchas veces antes de conocer el diagnóstico las personas cercanas sienten que algo no está bien.
Lo mejor es contarle a la familia y amigos sobre el diagnóstico recibido de Alzheimer/demencias relacionadas y contarles sobre la enfermedad, cómo afecta a la persona, compartir información para que puedan entenderla y convivir con ella, saber cómo pueden ayudar y que en ocasiones quien sea la persona cuidadora principal va a necesitar descansos, para ello algunas sugerencias pueden ser:
Ayudarles a comprender cuánto la persona aún puede hacer y entender.
Darles sugerencias sobre cómo iniciar una conversación con la persona. Por ejemplo, “Hola Juan, yo soy María, tu sobrina”.
Decirles que eviten corregir a la persona con Alzheimer si comete un error o se le olvida algo.
Informarles qué no deben decirle a la persona como preguntar quien es o cómo se llama, porque
lo más probable es que no lo recuerde y eso le genera angustia
Ayudarles a planear actividades con la persona, tales como ir a reuniones familiares, salir a comer, ir a un lugar de culto, participar en actividades comunitarias o visitar viejos amigos.
Cuando están fuera de su hogar, suelen decir o hacer cosas que pueden parecer extrañas, una opción es llevar una tarjeta que podría decir: «Mi familiar tiene la enfermedad de Alzheimer.»
Puede hacer o decir algo extraño inesperadamente. Gracias por su comprensión”. Hacerlo, informa a otros la situación de la persona sin que ella lo escuche y evita dar explicaciones varias veces.
Como esta enfermedad afecta a todos los integrantes de la familia, incluyendo a los niños, es importante platicar con ellos sobre la situación de su familiar, ya que tanto niños como adolescentes son muy observadores y captan más de las situaciones que les rodean de lo que, a menudo, muestran. Al mismo tiempo, suelen ser muy flexibles y adaptables.
Los niños y adolescentes precisan de respuestas y explicaciones adaptadas a su edad y capacidad de entendimiento. No se debe, ni es recomendable, obviar esta necesidad, ya que suelen ser más conscientes de lo que tal vez aparentan y los cambios que perciben también les pueden afectar emocionalmente., por lo que será importante compartirles información que puedan entender de acuerdo a su edad y a su relación con la persona diagnosticada.
Algunas sugerencias son:
Que entienda que su abueloo abuela se comporta diferente porque tiene una enfermedad.
Explicarles que nadie causó la enfermedad. A veces los niños pequeños pueden pensar que ellos hicieron algo que lastimó a sus abuelitos.
Ayudarles a entender que sus sentimientos de confusión, tristeza y enojo por la situación son normales y hacerle saber que los adultos de la familia también los sienten.
Contestar las preguntas de una forma simple y honesta. Por ejemplo, a un niño pequeño ente 4 y 7 años, se le puede decir: “Tu abuelita tiene una enfermedad que hace que se le dificulte recordar las cosas” o utilizar comparaciones metafóricas como “tiene unas cositas dentro de la cabeza que no funcionan bien y que hacen que se olvide, se enfade o no se acuerde de su nombre, pero te sigue queriendo mucho”
Entre los más mayores de este grupo de edad (4 a 7 años), se pueden incorporar explicaciones muy sencillas sobre qué es el Alzheimer y la memoria, haciendo énfasis en cómo es de necesaria para todo: para recordar los nombres de las personas, el día en que estamos, los nombres de los objetos, dónde se guardan las cosas, cómo se va de un sitio a otro, etc.
A partir de los 8 y hasta los 12 años es cada vez más probable que el niño pregunte directamente qué le pasa al abuelo o a la abuela. Es importante darle una respuesta que incluya el concepto de enfermedad. Ahora ya se puede incorporar una explicación de qué es el Alzheimer algo más detallada, que incluya el funcionamiento cerebral. Se puede explicar, con más o menos detalle, lo que son las neuronas: “como botoncitos importantísimos del cerebro que trasladan la información y permiten recordar, hablar, saber dónde estamos, pensar…”
También es importante incorporar la idea de no curación, para no generar falsas expectativas.
Porque, “aunque la estudian mucho, los médicos aún no tienen una medicina que lo pueda curar, pero sí que lo podemos ayudar, haciéndole las cosas más fáciles y no enfadándonos con él/ella”.
Siempre procuraremos que entienda que, aunque a veces parece que no sea así, nunca debe dudar del amor que el abuelo o abuela siente por él. Aunque son muy jóvenes para implicarles en tareas directas de cuidado, sí se les puede hacer partícipes de la compañía, de los paseos y de participar en juegos con el ser querido con Alzheimer, que le ayude con algunos ejercicios cognitivos sencillos que el niño entienda bien, pero nunca forzarlo a estar con la persona o a asumir conductas que le resulten incómodas.
A partir de los 13 años, ya se puede hablar abiertamente de qué es el Alzheimer y todo lo que conlleva, ayudándoles a comprender que es preferible irse preocupando de los problemas a medida que vayan surgiendo, porque, aunque hay mucha información sobre esta enfermedad, en realidad, no hay dos personas con Alzheimer iguales. Es recomendable hablar con ellos sobre sus preocupaciones y sentimientos y no forzarlos a estar cerca de la persona, hasta que ellos lo hagan por iniciativa propia, y quieran incorporarse al cuidado de forma moderada para que no les impida realizar sus actividades de interés.
Independientemente de la edad, los más jóvenes de la casa también forman parte de la familia y ven cómo va progresando un cambio de comportamiento por parte del ser querido con demencia que merece una explicación. Y es que es importante explicar qué es el Alzheimer y aclarar que, aunque existan olvidos, el amor no se olvida: aspectos importantes que el menor debe escuchar por parte de los adultos.
Referencias:
https://www.nia.nih.gov/espanol/enfermedad-alzheimer/ayudar-familiares-otros-entender-enfermedad-alzheimer
https://blog.fpmaragall.org/como-explicar-que-es-el-alzheimer-a-ninos-y-adolescentesl
II. Aseo personal y vestirse
Karin Salazar Castillo
Por lo general, cuando a una persona le gusta su apariencia (el cómo se ve), se siente con mejor ánimo. Ayudar a las personas con Alzheimer/demencia a cepillarse los dientes, afeitarse, peinarse o ponerse maquillaje y vestirse a menudo puede ayudar en su autoestima.
Aquí, algunos consejos sobre el aseo personal, recordando siempre dejar que la persona haga lo más posible por sí misma:
Sobre el cuidado bucal:
Un buen cuidado bucal ayuda a prevenir problemas dentales, tales como caries y enfermedades de las encías.
Enseñar a la persona cómo cepillarse los dientes, diciéndole cómo hacerlo paso por paso. Por ejemplo, recoja la pasta de dientes, remueva la tapa, ponga la pasta de dientes en el cepillo y luego cepille. Incluso puede hacerse de manera gráfica y pegarlo en el baño de manera visible.
La persona cuidadora puede cepillar sus propios dientes al mismo tiempo.
Ayudar a la persona a limpiar su prótesis dental, asegurándose de que utilice el material de limpieza para las prótesis dentales de modo correcto.
Decirle a la persona que se enjuague la boca con agua después de cada comida y que use enjuague bucal una vez al día.
Si usted tiene que cepillarle los dientes a la persona, use un cepillo con mango largo y con cabezal en ángulo o uno eléctrico.
Llevar a la persona al dentista, seguir sus consejos sobre qué tan seguido debe hacer una visita al consultorio dental.
Otros consejos sobre el aseo:
Animar a una mujer a ponerse maquillaje si siempre lo ha usado. Si es necesario, ayudarle a ponerse polvo y lápiz labial. No utilizar maquillaje para los ojos.
Animar a un hombre a afeitarse y ayudarle si es necesario. Usar una afeitadora eléctrica por razones de seguridad.
Llevar a la persona al barbero o salón de belleza, incluso algunos acuden al domicilio.
Mantener las uñas de la persona cortas y limpias tanto en manos como en pies.
Sobre la hora de vestirse, y al igual que con el aseo personal, dejar que la persona se vista sola por el mayor tiempo posible, pero estar preparado para ayudar si es necesario. Las personas con Alzheimer suelen necesitar más tiempo para vestirse y escoger su ropa puede serle difícil, ya que pueden no recordar cómo hacerlo o angustiarse por las opciones o la tarea en sí, debido a las alteraciones cognitivos y conductuales que caracterizan a la enfermedad; comprender las causas puede ayudar tanto a la persona cuidadora como a quien se cuida:
¿La persona tiene problemas de equilibrio o las habilidades motoras necesarias para sujetar botones o cerrar cremalleras?
¿La persona recuerda cómo vestirse, cómo ponerse la ropa y en qué secuencia?
¿Él o ella reconoce su ropa?
¿Es él o ella consciente de la hora del día o la estación del año?
¿Tiene una condición que pueda afectar el movimiento, como dolor debido al artritis?
¿A la persona le preocupa la falta de privacidad, un cuarto frío, mala iluminación o ruidos fuertes?
¿A la persona se le ordena apresurarse para vestirse rápido?
¿La persona recibe instrucciones claras paso a paso sobre cómo vestirse o la tarea parece demasiado complicada?
¿La persona se avergüenza por vestirse delante de usted o de otros?
Estos son algunos consejos para simplificar las opciones a la hora de vestirse:
Cuando sea posible, darle a la persona la oportunidad de seleccionar sus atuendos o colores favoritos, ofreciendo solamente dos opciones de una prenda (por ejemplo, dos pantalones o dos faldas).
Evitar que los armarios tengan ropa en exceso, ya que puede ser abrumador tener muchas opciones de ropa.
Seleccionar ropa cómoda, sencilla y holgada que sea fácil de poner y quitar.
Chaquetas, camisas y blusas cuyos botones estén al frente son a veces más fáciles de poner que los suéteres.
Sustituir los botones, broches y cremalleras por velcro, para mayor comodidad.
Asegurarse de que la longitud de la ropa sea la apropiada, para evitar tropezones y caídas.
Asegurarse de que la persona utilice zapatos cómodos que no sean resbalosos.
Si la persona utiliza silla de ruedas, adaptar la ropa normal para proteger su privacidad y permitir una mayor comodidad.
Asegurarse de que la ropa sea suelta, especialmente en la cintura y las caderas, y de que las telas que sean suaves y elásticas.
Organizar el proceso de vestirse, entregando una prenda a la vez mientras se le dan instrucciones cortas y sencillas, como «ponte la blusa/camisa,» en lugar de «vístete”, o darle instrucciones sobre cómo vestirse paso por paso, también puede hacerse de manera gráfica y tenerlo visible,
Colocar la ropa en el orden en que debe ponerse cada prenda.
No apresurar a la persona a vestirse. Apurarla puede causar ansiedad.
Si la persona quiere usar la misma ropa en varias ocasiones, intentar conseguir prendas iguales o tener opciones similares disponibles.
Está bien si la persona quiere usar varias capas de ropa, sólo hay que asegurarse de que él o ella no se encuentren demasiado calientes.
Cuando esté en el exterior, asegurarse que la persona este vestida apropiadamente para el clima.
Está bien si la ropa no combina.
Referencias:
https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-familiar-enfermedad-alzheimer/proporcionar-cuidado-diario-persona-alzheimer
https://www.alz.org/ayuda-y-apoyo/cuidado/cuidado-personal/vestirse?lang=es-MX
https://refrescamelamemoria.com/
El cuidado diario a una persona con Alzheimer/demencia.
Por Karin Salazar Castillo
I. La hora del baño
Lo ideal es que la personas con Alzheimer hagan lo más que puedan por sí mismas, sin embargo, en determinado momento, van a necesitar ayuda para bañarse, peinarse, cepillarse los dientes y vestirse.
Es posible que no quieran ayuda con estas actividades, ya que son privadas. Puede que se sientan avergonzadas de estar desnudas frente a las personas que los cuidan, e incluso también pueden estar enojados de ya no poder cuidarse por sí mismos.
Una de las cosas más difíciles es ayudar a una persona con Alzheimer a tomar un baño o ducha. Hacer planes por adelantado puede ayudar a que sea mejor para ambos. Es posible que la persona tenga miedo, y pueden comunicar su desagrado de manera verbal o física resistiéndose cuando se las intenta bañar. En algunos casos, esto puede agravarse hasta convertirse en una actividad peligrosa y frustrante para todos los participantes.
Existen maneras de hacer que el baño sea más fácil y cómodo; una opción es tratar de seguir los hábitos de baño que la persona mantuvo toda su vida, tales como tomar un baño o ducha en la mañana o antes de dormir; sin embargo, cada situación es única, y encontrar lo que funciona mejor suele ser el resultado de prueba y error.
Estos son algunos consejos de seguridad para cuando se ayude a la persona con Alzheimer a bañarse:
Nunca deje a una persona confundida o delicada de salud sola en la bañera o ducha.
Siempre revise la temperatura del agua antes de que la persona entre a la bañera o ducha.
Utilice una ducha de mano.
Utilice un tapete de baño hecho de goma e instale barras de seguridad en la bañera.
Utilice una silla de ducha fuerte y estable en la bañera o en la ducha. Esto ayuda a las personas que no tienen buen balance y puede prevenir las caídas. Las sillas de ducha se pueden comprar en las farmacias y tiendas de suministros médicos.
Otros consejos de baño:
Dele a la persona un baño completo dos o tres veces a la semana. Para la mayoría de las personas, un baño de esponja cada día para limpiar el rostro, las manos, pies, axilas y áreas genitales o “privadas” es suficiente.
Lave el pelo de la persona en el fregadero/lavadero. Esto puede ser más fácil que lavarlo en la ducha o bañera. Usted puede comprar una conexión de manguera para el fregadero.
Obtenga ayuda profesional para ayudar a la persona a bañarse si esta tarea se convierte en algo muy difícil para hacerlo solo.
Referencias:
https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-familiar-enfermedad-alzheimer/proporcionar-cuidado-diario-persona-alzheimer
https://www.alz.org/media/documents/bathing-alzheimers-spanish-ts.pdf
https://www.coprad.cl/consejos-en-el-aseo-y-cuidado-personal-para-personas-con-alzheimer/
https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=-YIz3eJCYoM
Karin Salazar Castillo
En las últimas etapas de la enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas, muchas personas pierden interés en la comida y la persona cuidadora empezará a notar cambios en cómo o cuándo la persona come.
Es posible que ya no sea consciente de la hora de las comidas, ni de cuándo ya ha comido suficiente, de que piense que ha comido mucho y sólo ha probado un bocado, o ya no come diferentes tipos de alimentos, lo que hace que no consuma las proteínas, vitaminas y minerales necesarios para mantenerse saludable.
Para ayudar a la persona que se cuida a comer mejor, la persona cuidadora puede probar diferentes cosas y descubrir lo que les funcione mejor. A continuación se indican algunas sugerencias:
Servir las comidas a la misma hora cada día.
Convertir el área de comida en una zona tranquila y silenciosa. Apagar la televisión, reproductor de música o el radio.
Ofrecer sólo una comida a la vez y no llenar el plato o la mesa con muchas cosas.
Usar platos coloridos para que la persona pueda ver la comida.
Limitar los bocadillos entre comidas.
Asegurar que la prótesis dental de la persona esté debidamente ajustada. Las prótesis dentales que están flojas o que tienen abolladuras o grietas pueden causar dolor o que la persona se atragante, lo cual hace que comer sea difícil. Si la prótesis dental no le queda bien a la persona, hay que quitarla hasta que pueda obtener una que le quede bien.
Informar al médico si la persona que se cuida pierde mucho peso en un periodo corto (comparar la diferencia entre un mes y otro).
Aquí algunas sugerencias específicas sobre alimentos y líquidos para comer y beber:
Alentar la alimentación autónoma, a veces, una persona necesita pistas para empezar. Colocar comida en
una cuchara, poner suavemente la mano de la persona en la cuchara y guiarla hasta su boca.Si no puede, ayudarle a comer.
Darle a la persona comida que puede comerse con las manos como queso, sándwiches pequeños, trozos pequeños de pollo, frutas frescas o verduras. Los sándwiches hechos con pan de pita son más fáciles de comer.
Darle alimentos saludables de altas calorías para comer o beber tales como las malteadas de proteína.
También puede mezclar alimentos saludables en una licuadora y dejar que la persona se beba su comida.
Consultar con el médico qué tipos de suplementos son mejores para la persona.
Tratar de usar grasas saludables al cocinar, como el aceite de oliva. Si la persona tiene una enfermedad del corazón, checar con el médico sobre la cantidad y tipos de grasa que puede usar.
Si la persona tiene diabetes o presión arterial alta, ver con el médico o un especialista de nutrición sobre cuáles comidas debe limitar.
Dar a la persona un multivitamínico, que añade vitaminas, minerales y otras cosas importantes a su dieta, previa consulta con el médico.
Servir porciones más grandes en el desayuno porque es la primera comida del día.
Con el avance de la enfermedad de Alzheimer/demencias relacionadas, es posible que la persona ya no pueda masticar o tragar fácilmente, lo cual es un problema serio, ya que si la persona traga incorrectamente puede causar asfixia o inhalación de alimentos o líquidos en los pulmones, lo que a su vez puede causar neumonía, e incluso puede resultar en la muerte. Las siguientes sugerencias pueden ayudar con los problemas para tragar:
Colocar la comida claramente en la boca evita que la lengua empuje la comida hacia fuera.
Asegurarse de cortar la comida en trozos pequeños y que los alimentos sean suficientemente suaves para comer, como yogur, sopas, puré de manzana, gelatina o flan.
Triturar los alimentos o convertirlos en líquido con la licuadora o un molino de comida para bebé.
No usar popotes o pajillas; podrían causar más problemas al tragar. En su lugar, hacer que la persona beba pequeños tragos de una taza, o utilizar una cuchara pequeña (cafetera).
Limitar la cantidad de leche que la persona toma, si es común que la leche se le atore en la garganta.
Dar a la persona bebidas de diferentes temperaturas (tibia, fría y a temperatura ambiente) para ver cuál le es más fácil de tragar.
Ayudar a la persona a sacar la comida del tenedor o cuchara con la parte superior del labio, en lugar de los dientes.
No apresurarla, la persona necesita tiempo para masticar y tragar cada bocado antes de ofrecerle más comida.
No dar de comer a una persona que esté soñolienta o acostada. La persona debe estar en una posición recta y sentada durante la comida y por lo menos por 20 minutos después de la comida.
Situarse a la misma altura o por debajo de los ojos de la persona que se cuida, evitará que alce la cabeza y se pueda atragantar.
Asegurarse de que la barbilla esté lo máximo posible sobre el pecho.
Acariciar suavemente el cuello de la persona haciendo un movimiento hacia abajo y decirle “trague” para recordarle que lo haga.
Verificar si las pastillas de la persona pueden ser trituradas o tomadas en forma líquida.
Observar para monitorear la respuesta de la persona que se cuida y ajustar la técnica de alimentación con la que responda mejor, según vaya siendo necesario.
Hablar con el médico si se está preocupado por la forma de tragar de la persona con Alzheimer/demencias relacionadas.
Ayudar a la persona con Alzheimer/demencias relacionadas a comer puede ser agotador. Planificar las comidas con tiempo y tener la comida lista puede hacer este trabajo un poco más fácil para la persona cuidadora.
También es necesario tener en cuenta que es posible que las personas coman muy poco en ciertos momentos y luego se sientan con más ganas de comer en otros. Es bueno hacer que la hora de la comida sea lo más agradable y placentera posible, ya que una actitud cálida y afectuosa siempre es importante. Sin embargo, no importa lo bien que se planea, es posible que la persona no tenga hambre cuando la persona cuidadora esté lista para servirle la comida, para no entrar en conflicto, porque se reducen las oportunidades de que ingiera alimentos, hay que armarse de paciencia, pero ser dirigente, tener buenas rutinas de alimentación harán que la persona se familiarice con las características de la hora de la comida y asuma este hábito con mucha más naturalidad.
Se debe observar una buena higiene personal, lavarse bien las manos con agua y jabón, y ayudar a la persona a hacerlo antes de cada comida. Si es necesario, realiza cuidados bucales como enjuagarse la boca antes de las comidas para estimular el apetito. Antes de los alimentos, es buena idea comentar el menú para mejorar su cognición y estimular su interés por los alimentos que toma, qué características nutricionales tienen, cómo se preparan. Esto ayudará a su desarrollo cognitivo y facilitará la comunicación.
Referencias:
https://www.nia.nih.gov/espanol/cuidar-familiar-enfermedad-alzheimer/como-enfrentar-ultimas-etapas-enfermedad-alzheimer
https://helpycare.com/consejos-noticias-servicios-domesticos/como-alimentar-a-una-persona-mayor-dependiente/
Por: Karin Salazar Castillo
El olvido puede ser una parte normal del proceso de envejecimiento, pero también puede ser el primer síntoma de demencia.
Sin embargo, no todas las personas con problemas de memoria tienen demencia. ¿Cómo se puede diferenciar entre un olvido ocasional y
un problema más serio de memoria como la enfermedad de Alzheimer?
El envejecimiento produce cambios en todas las partes del cuerpo, incluyendo el cerebro, y por eso puede ser que no se recuerden las cosas tan bien como antes o que no puedan recordarse rápidamente. Quizás algunas personas pierden objetos o se olviden de pagar alguna factura.
Es normal olvidarse algunas cosas de vez en cuando.
Pero los problemas de memoria más graves pueden deberse al trastorno cognitivo leve, demencia, como la enfermedad de Alzheimer y otros factores que no son parte normal del envejecimiento y que interfieren en la vida diaria como puede ser conducir, usar el teléfono y recordar el camino de vuelta a casa.
Las personas mayores que presentan deterioro cognitivo leve, tienen más problemas de memoria u otros problemas con las habilidades para pensar y razonar que otras personas de su edad, sin embargo, generalmente pueden cuidarse a sí mismas y realizar sus actividades normales.
El deterioro cognitivo leve puede ser un indicio temprano de la enfermedad de Alzheimer, pero no todas las personas que lo tienen desarrollarán esta enfermedad.
Los principales síntomas y señales que indican que habría que consultar con un médico incluyen:
Hacer las mismas preguntas una y otra vez.
Perderse en lugares conocidos.
No poder seguir recetas de cocina o instrucciones.
Confundirse con el tiempo, las personas y los lugares.
No cuidarse de sí mismo: no alimentarse bien, no bañarse o comportarse de manera insegura.
Si las personas cuidadoras se dan cuenta de estas señales o la persona afectada siente cambios pronunciados en su memoria y en otras habilidades del razonamiento y capacidad de pensar, es recomendable acudir al médico, ya que puede realizar exámenes y evaluaciones para ayudar a determinar la causa del problema de memoria o enviarle a ver a un especialista.
En este punto, es necesario insistir en que la observación de las personas cuidadoras juega un papel muy importante, pues permite dar al médico información valiosa referente a sus horarios, conductas, preguntas, actitudes, etc, que ayuda a su diagnóstico y tratamiento.
Existe una variedad de técnicas que pueden ayudar con los cambios en la memoria y las habilidades mentales, de las cuales se enlistan algunas de ellas:
Aprender algo nuevo.
Seguir una rutina diaria.
Planificar tareas, hacer listas de las cosas que hay que hacer y usar calendarios o notas.
Colocar la billetera, cartera, llaves, teléfono, anteojos siempre en el mismo lugar.
Realizar actividades que puedan ayudar al cuerpo y a la mente.
Participar como voluntario/a en su comunidad, escuela o en su lugar de culto.
Pasar tiempo con amigos y familiares.
Dormir suficiente, en general, entre siete u ocho horas por noche.
Ejercitarse y alimentarse bien.
Prevenir o controlar la presión arterial alta.
Evitar o limitar tomar bebidas alcohólicas.
Buscar ayuda si se siente deprimido durante varias semanas seguidas.
Karin Salazar Castillo
El tema de esta entrega es importante, porque puede tomar por sorpresa a las personas cuidadoras de adultos mayores, y algo como una caída puede esconder un problema cerebrovascular, y de nuevo la observación de la persona que se cuida cobra gran relevancia. Debido a que los accidentes isquémicos transitorios duran solo unos minutos, muchas personas los ignoran por error. Sin embargo, una
llamada al 911 tan pronto como aparezcan los síntomas puede marcar la diferencia.
Empezaremos por decir que la isquemia cerebral transitoria (ICT) también conocida como accidente isquémico transitorio (AIT), se produce cuando el flujo sanguíneo que llega a una parte del cerebro se detiene temporalmente, causando síntomas neurológicos. En algunos casos el torrente sanguíneo es capaz de revertir los efectos de un bloqueo o isquemia cerebral, la sangre con su fuerza logra desplazar o destruir el bloqueo haciendo que la interrupción sea muy breve. Las consecuencias de un accidente isquémico transitorio son considerablemente menores respecto a un accidente cerebral vascular (ACV), la recuperación es casi completa aunque la persona ya presente factores de riesgo
para volver a sufrir otro evento similar. Un accidente isquémico transitorio puede servir como advertencia de que ocurra un accidente cerebrovascular en un futuro, por lo general cercano, pero también es una oportunidad para evitarlo.
Existen dos tipos principales de isquemia cerebral, la Isquemia cerebral focal: cuando se forma un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo del cerebro, bloqueando el flujo de sangre a un área específica del cerebro; y la Isquemia cerebral global: cuando el flujo de sangre a todo el cerebro se reduce o se interrumpe. Ambos tipos de isquemia cerebral requieren atención médica inmediata para minimizar el riesgo de complicaciones y mejorar las posibilidades de una recuperación exitosa.
La isquemia cerebral puede ser causada por una variedad de factores que incluyen coágulos de sangre, vasos sanguíneos estrechos o sangrado en el cerebro. Sin embargo, la causa más común de isquemia cerebral es un coágulo de sangre o un estrechamiento de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro, reduciendo su flujo continuo.
Otros factores de riesgo importantes son:
Latidos cardíacos irrregulares, enfermedad de la arteria carótida, enfermedad arterial periférica, diabetes, antecedentes familiares de ACV, sobrepeso, tener la presión y el
colesterol alto, tendencia a tener una coagulación sanguínea anormal, ser de edad mayor, especialmente después de los 55 años; la raza, el tabaquismo, el consumo de alcohol y/o de drogas recreativas, tener antecedentes de un AIT o de un ACV, y tener una enfermedad cardíaca o mala circulación en las piernas causadas por arterias estrechas.
Teniendo en cuenta que el tejido cerebral depende directamente del aporte constante de oxígeno y nutrientes para funcionar correctamente, cuando se desarrolla una isquemia cerebral se ocasionan diversas alteraciones funcionales. Las manifestaciones clínicas dependerán de la arteria afectada, de la gravedad y de la extensión del tejido lesionado.
Los síntomas de un accidente isquémico transitorio comienzan repentinamente, pueden durar desde unos pocos minutos hasta 1 a 2 horas y desaparecen sin causar un daño a largo plazo; son iguales a los síntomas de un accidente cerebrovascular y pueden incluir los siguientes:
Cambios en la lucidez mental (incluso somnolencia o inconsciencia);
Cambios en los sentidos (como en la audición, la visión, el gusto y el tacto);
Cambios mentales (como confusión, pérdida de memoria, dificultad para escribir o para leer, dificultad para hablar, coordinar ideas, mantener conversaciones o para entender a los demás);
Parálisis facial en una de las mitades del rostro;
Problemas musculares (tales como debilidad, dificultad para deglutir, dificultad para caminar);
Mareo o pérdida del equilibrio y de la coordinación;
Falta de control de esfínteres;
Sensación de problemas nerviosos (como entumecimiento u hormigueo de un lado del cuerpo;
Bajo tono muscular.
La isquemia cerebral se puede diagnosticar a través de una combinación de examen físico, pruebas de imagen, electroencefalograma, ultrasonido carotídeo, angiografía y análisis de sangre.
El tratamiento de la isquemia cerebral depende de la causa y la gravedad de la afección.
El objetivo principal del tratamiento es restaurar el flujo sanguíneo y prevenir un daño mayor al cerebro. Las opciones más utilizadas son: la toma de medicamentos, el uso de un catéter para extraer el coágulo de sangre de la arteria afectada y la cirugía para eliminar una obstrucción o para reparar un vaso sanguíneo dañado. Tras recibir el tratamiento adecuado para mitigar el daño en el cerebro, es posible que las personas afectadas necesiten rehabilitación y la implementación de nuevos hábitos de vida.
Para evitar un accidente isquémico transitorio, lo mejor es conocer los factores de riesgo y llevar una vida saludable, la cual incluye someterse a revisiones médicas periódicas.
Algunas acciones que pueden ayudar son: no fumar, limitar el consumo de colesterol y grasas; consumir muchas frutas y verduras; limitar el consumo de sodio, hacer ejercicio con regularidad, limitar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable, no consumir drogas y en su caso tener control de la diabetes.
En caso de que se presente un accidente isquémico transitorio, o bien se considera que ha padecido uno, deberá buscarse atención médica de inmediato ya que, si se realiza una evaluación temprana, los médicos pueden precisar las enfermedades que probablemente puedan tratarse, para ayudar así a prevenir un nuevo accidente isquémico
transitorio o bien un accidente cerebrovascular.
Referencias:
https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000730.htm
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/transient-ischemic-attack/symptoms-causes/syc-
20355679
https://www.recavar.org/isquemia-cerebral-como-detectarla
https://www.esalud.com/isquemia-cerebral/
Karin Salazar Castillo
La demencia es un término que engloba varias enfermedades que afectan a la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. La enfermedad de Alzheimer, es la forma más común. La enfermedad empeora con el tiempo, afecta principalmente a las personas mayores, pero no todas las personas la contraerán conforme envejecen.
Si uno de mis padres tiene Alzheimer/Demencias relacionadas, ¿yo también la puedo tener?
El riesgo de padecer esta enfermedad aumenta si una persona tiene ciertas variantes genéticas que pueden pasarse de padres a hijos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, solamente porque uno de los padres biológicos tenga la enfermedad, no quiere decir que sus hijos también la vayan a tener, pero puede significar que tenga más probabilidad de desarrollarla. Es importante destacar que las personas que desarrollan la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas no siempre tienen antecedentes familiares.
En estos últimos años, los científicos han hecho un enorme progreso en comprender la enfermedad de Alzheimer. Aun así, no se sabe qué es lo que causa la enfermedad en la mayoría de las personas. Según las investigaciones, es posible que haya varios factores, además de la genética, que contribuyen al desarrollo y al curso de la enfermedad. Es probable que las causas sean una combinación de cambios en el cerebro debidos a la edad junto con factores genéticos, medioambientales, de salud y estilo de vida que pueden influir en que una persona desarrolle la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.
¿Puedo prevenir la demencia? ¿Qué se puede hacer? Aunque no existe un tratamiento eficaz o un método de prevención comprobado para la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, por lo general, llevar un estilo de vida saludable puede apoyar tanto a las personas que viven con la enfermedad como a quienes las cuidan, para que puedan mantener su calidad de vida y mejorar su bienestar, disminuyendo los factores de riesgo que se han asociado con estas enfermedades, por lo que es recomendable:
Controlar la presión arterial alta.
Controlar la glucosa (azúcar) en la sangre.
Mantener un peso saludable.
Consumir una dieta saludable.
Mantenerse física y mentalmente activo.
Mantenerse en contacto con sus familiares y amigos.
Tratar los problemas de audición.
Cuidar su salud física y mental.
Dormir bien.
Evitar lesiones en la cabeza.
Ingerir menos alcohol.
Dejar de consumir tabaco.
10 signos y síntomas de advertencia más habituales de la demencia:
Si identifica algunos signos y síntomas de demencia, es importante hablar con su médico.
Pérdida de memoria
Dificultad para realizar tareas que le son familiares
Problemas con el lenguaje
Desorientación temporal y espacial
Falta o deterioro del sentido de la realidad
Dificultad para seguir el hilo
Colocar objetos en sitios inusuales
Cambios de humor y comportamiento
Dificultades para comprender la información visual y espacial
Retraimiento con respecto al trabajo o las actividades sociales
En los últimos años, se han logrado avances importantes en el desarrollo de mejores tratamientos para las personas con la enfermedad de Alzheimery otras demencias relacionadas. Ahora, hay varios medicamentos disponibles para ayudar a tratar los síntomas y hacer que la enfermedad avance más lentamente en algunas personas. También hay varias estrategias de afrontamiento para ayudar a controlar los síntomas conductuales de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias relacionadas.
Si bien no existe una cura para la enfermedad de Alzheimer/Demencias, gracias a las investigaciones, los avances científicos son muy prometedores.
Referencias:
https://www.paho.org/es/campanas/hora-de-actuar-por-la-demencia
https://www.nia.nih.gov/espanol/enfermedad-alzheimer/causa-enfermedad-alzheimer
https://www.nia.nih.gov/sites/default/files/2024-05/genetica-familia-alzheimer_0.pdf
https://www.alzheimers.gov/es/como-vivir-demencia/puedo-prevenir-demencia
https://www.nia.nih.gov/sites/default/files/2022-11/reducir-riesgo-demencia.pdf
Karin Salazar Castillo
En otra entrega comentamos que después de un diagnóstico de algún tipo de demencia o de la enfermedad de Alzheimer, las personas cuidadoras y la familia en general se sienten sumamente agobiados.
Pero el diagnóstico en sí, permite atender la enfermedad y si es una etapa temprana mejor, pues da la posibilidad de tomar decisiones y planear el futuro.
¿Pero qué significa planear el futuro? Significa dar los pasos necesarios para ayudar a la persona diagnosticada a prepararse para un porvenir más tranquilo, pues con el paso del tiempo los síntomas de la enfermedad de Alzheimer y de otras demencias pueden complicarse y hacer difícil pensar claramente sobre decisiones legales, financieras, de atención médica, de cuidados a largo plazo, y de las relacionadas con el final de la vida, asimismo, será necesario comentarlas con las personas involucradas.
Para prepararse para el futuro, la persona diagnosticada y/o sus familiares o personas cuidadoras pueden ayudarle conversando sobre el tema desde la etapa inicial de la enfermedad, y entre todos puedan tomar las mejores decisiones, además, se recomienda colocar los documentos importantes en un solo lugar y asegurarse de que una persona de confianza sepa dónde se encuentran; actualizarlos a medida que las situaciones van cambiando; hacer copias del documento o formato de voluntad anticipada para que se incluyan en todos los archivos médicos y dar permiso anticipado a su médico, abogado o persona de su confianza, para que, si es necesario, pueda hablar directamente con una persona cuidadora.
Para planear la atención médica, es necesario contar con el documento o formato de voluntad anticipada, el primero se tramita ante notario público y el segundo se otorga en las instituciones de salud, públicas y privadas. Ambos contienen la decisión de la persona para ejercer el derecho a medidas terapéuticas, incluyendo cuidados paliativos, y rechazar tratamientos extraordinarios que con la pretensión de prolongar de manera innecesaria su vida, incluyendo la orden de no intubar y no resucitar; asimismo, la persona tiene la oportunidad de manifestar si desea o no donar sus órganos después del deceso.
Cuando no se ha establecido ninguna voluntad anticipada y la persona ya no puede hablar por sí misma, alguien más tendrá que tomar decisiones médicas a su nombre, por lo que es recomendable hablar con la familia, amigos y médicos sobre qué tipos de cuidados desearía y cuáles son los problemas más frecuentes relacionados con su enfermedad.
El estado de Hidalgo, junto con Ciudad de México, Coahuila, Aguascalientes, San Luis Potosí, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Nayarit, Estado de México, Colima, Oaxaca, Yucatán y Tlaxcala, conforman el grupo de entidades en las que ha sido aprobada la Ley de Voluntad Anticipada, en el resto del país no es legal.
Respecto a las medidas anticipadas de planeación financiera y legal, éstas deben prepararse mientras la persona diagnosticada aún tenga capacidad legal para tomar decisiones, entre los documentos a considerar, está el testamento, el cual definirá la forma en que se distribuirá y gestionará el patrimonio (como propiedades, efectivo y otros activos financieros) cuando la persona fallezca. El documento, que también puede abordar asuntos como el cuidado de menores, donaciones y arreglos para el final de la vida; un poder notarial en el que se designe a alguien, para que tome las decisiones financieras cuando la persona ya no lo pueda hacer; un fideicomiso en vida, en el que se designe e instruya a alguien, denominado fideicomisario, para que mantenga y distribuya la propiedad y los fondos, en nombre de la persona, cuando ella ya no pueda hacerse cargo de sus asuntos; otra figura legal, se refiere a la tutela y en el caso del estado de Hidalgo, existe en específico la figura de “Tutela legítima de los mayores de edad incapacitados”. Para estos temas legales y financieros, se sugiere buscar la ayuda de un abogado.
Sobre los cuidados a largo plazo, las personas diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer o alguna demencia relacionada y sus familiares, deben empezar a planificar lo más pronto posible después de la diagnosis, para considerar estos cuidados, los cuales pueden llevarse dentro del hogar o fuera de éste, ya que una persona con demencia puede necesitar asistencia de tiempo completo o presentar conductas agresivas que hagan que su hogar ya no sea seguro para ella. Así, al planear estos cuidados debe tenerse en cuenta: dónde vivirá la persona a medida que envejece y cómo su lugar de residencia puede apoyar mejor su seguridad y satisfacer sus necesidades; qué servicios hay disponibles en la ciudad y su costo; con qué tiempo de anticipación deben planearse estos cuidados para que la persona pueda tomar decisiones importantes mientras todavía tiene la capacidad de hacerlo.
En la actualidad no hay ninguna cura para la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, hasta ahora sólo existen algunos tratamientos paliativos que pueden ayudar a controlar los síntomas durante un cierto período de tiempo, pero al ser irreversible poco a poco se deteriorará el estado de la persona, hasta causar su muerte. Por eso, planear el final de la vida, implica tener en cuenta su calidad y qué tipo de cuidados pueden prolongarla, de acuerdo a los deseos expresados por la persona. Si no hubiere un apoderado legal responsable de la salud del paciente, las personas cuidadoras y/o los familiares, podrían terminar tomando esas decisiones de final de vida, las cuales para ellos, son difíciles y emotivas; por lo que sería útil conocer previamente los deseos de la persona al respecto.
La planeación entonces, se vuelve una herramienta poderosa que ayudará tanto a la persona diagnosticada como a sus seres queridos, cuando en el proceso empeoren los síntomas de la enfermedad de Alzheimer o alguna otra demencia relacionada.
Referencias:
https://www.alzheimers.gov/es/como-vivir-demencia/planificacion-diagnostico-demencia
https://www.gob.mx/inapam/articulos/ley-de-voluntad-anticipada-el-derecho-a-una-muerte-digna
https://www.congreso-hidalgo.gob.mx/biblioteca_legislativa/leyes_cintillo/Ley%20de%20Voluntad%20Anticipada%20para%20el%20Estado%20de%20Hidalgo.pdf
Ley de la Familia para el Estado Libre y Soberano de Hidalgo, Título Noveno De
la Tutela. Artículos 248-254 y 264-268.
Karin Salazar Castillo
¿Qué son las caídas? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, una caída se define como un evento que es la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipita a la persona al piso contra su voluntad.
Suele ser repentina, involuntaria e insospechada y puede ser confirmada por la persona o por un testigo.
Con el avance de la edad aumenta el riesgo de las caídas, las cuales son más peligrosas para las personas adultas mayores, ya que afectan su calidad de vida, ya que pueden tener consecuencias como lesiones, fracturas, incapacidades funcionales, pérdida de la independencia, hospitalización, e incluso la muerte.
Entre las personas adultas mayores existe un temor generalizado a sufrir caídas, incluso en aquellas personas que aún no las han tenido, y quienes ya las han experimentado, temen caerse nuevamente. Superar este temor ayuda a que la persona adulta mayor pueda mantenerse activa, a cuidar de su salud física y justo a evitar futuras caídas.
Cabe resaltar que la mayoría de las caídas se producen en el domicilio o en sus alrededores, generalmente durante el desempeño de actividades cotidianas como caminar, cambiar de posición o ir al cuarto de baño.
Sin embargo, la mayoría de estas caídas puede prevenirse de forma sencilla.
Adicionalmente se sugiere consultar con su médico sobre el consumo de calcio y vitamina D que pueden ayudar a mantener los huesos fuertes y sanos, y aunque no prevendrán una caída, si ésta ocurre, podría prevenir la fractura de la cadera u otro hueso.
La actividad física diaria de al menos 20 minutos también ayuda para fortalecer los músculos.
Si se llegare a sufrir una caída, ya sea que esta suceda en la casa o en otro lugar, Una sugerencia adicional de prevención es que la persona adulta mayor lleve consigo sus anteojos y un teléfono móvil mientras traslada por la casa, este simple acto podría hacer más fácil llamar a alguien si necesita ayuda.
Otra opción es agendar una vez al día una llamada con un familiar o amigo para monitorear su estado; o bien estar conectada a un sistema de respuesta de emergencia que le permite presionar un botón especial para pedir ayuda, incluso este sistema ya está integrado en algunos teléfonos o relojes inteligentes Tener huesos sanos no prevendrá una caída, pero si se cae, podría prevenir la fractura de una cadera u otro hueso, lo que puede conducir a una estadía en el hospital o asilo de ancianos, discapacidad o incluso la muerte.
Consumir suficiente calcio y vitamina D puede ayudar a mantener los huesos fuertes.
La actividad física también ayuda. Trate de hacer por lo menos 150 minutos por semana de actividad física.
Referencias:
https://www.nia.nih.gov/espanol/caida/prevenga-caidas-fracturas
Por: Karin Salazar Castillo
En la entrega anterior comentamos el gran agobio que causa a la familia un diagnóstico de demencia, y dijimos también que es necesario armarse de paciencia e investigar, porque la información genera conocimiento, da tranquilidad y permite a las personas cuidadoras planear el cuidado para conseguir mantener la motivación y la actividad de la persona que se cuida, lo cual es fundamental para su calidad de vida y la de las personas cuidadoras.
Mantener la motivación de la persona que se cuida está condicionado no sólo por llevar a cabo actividades interesantes, sino por el entorno en el que vive la persona, el ambiente de las relaciones en casa, si son positivas, tensas o conflictivas, ello influirá en su vida diaria. Pero la falta de paciencia ante determinadas situaciones es lo que más puede conflictuar el ánimo de la persona cuidadora y de la familia en general.
La paciencia es una virtud, y se considera que es algo que se tiene que trabajar de manera interna como un desarrollo personal para el control emocional, lo cual está bien, pero también es una habilidad que se puede gestionar siendo conscientes que el entorno que nos rodea nos afecta, y que hay cosas que no pueden cambiarse, como la demencia misma, pero otras situaciones si pueden disminuirse y hacernos tener calma.
Algo que es muy común y que es de las situaciones que más hacen a las personas cuidadoras perder la paciencia, son las preguntas repetitivas, que implican contestar una y otra vez lo mismo, genera desgaste en la persona cuidadora, sin embargo, la persona que se cuida necesita saber las respuestas a lo que pregunta. Esto puede prevenirse a través de mejorar el propio entorno, si por ejemplo la pregunta es ¿qué día es hoy? Puede buscarse la ayuda de un calendario grande y legible y si es posible que la persona lo coloque en un lugar que le agrade y sea visible para ella, de manera que cuando vuelva a preguntar la persona cuidadora pueda ayudarle a encontrar la respuesta por sí misma a través de la ayuda visual del calendario.
Este ejercicio del calendario en el caso personal con mi mamá fue muy efectivo, por las mañanas señalaba el día, mes y año y describíamos cómo estaba el día y qué tipo de ropa se iba a poner, cuando tenía duda, acudíamos al calendario. Antes de conocer esta estrategia, mi técnica era fomentar que encontrara la respuesta por sí sola, es decir, a la pregunta de ¿qué día es hoy? Yo respondía, por ejemplo, ayer fue lunes, y ella sola decía, entonces hoy es martes.
Cómo esta situación, hay muchas otras específicas para cada persona en particular, por lo que el siguiente ejercicio es muy recomendable, y aunque requiere invertir tiempo, es una inversión que hará que la calidad de vida tanto de la persona cuidadora como de la persona que se cuida sea mucho mejor:
1. Elaborar un listado de todas aquellas situaciones que nos hacen perder la calma, para que podamos ser conscientes de ellas;
2. Organizarlas de acuerdo con la importancia que tuvieron en las relaciones con la persona que se cuida;
3. Estudiar las circunstancias en que se dieron, porque todo comportamiento tiene atrás una razón de ser;
4. Una vez identificadas las causas, ser empático buscando posibles soluciones para prevenirlas, ya sea a través de ayudas visuales, o de otras herramientas.
Otra técnica para gestionar la paciencia que permite controlar las emociones ante situaciones difíciles que se presentan con la persona que se cuida, antes de que se convierta en algo estresante, que es percibido por ella, debido a que suelen ser muy sensibles a los estados de ánimo y a la comunicación no verbal, es:
1. Respirar profundo y seguir respirando antes de actuar ante una situación difícil y durante el desarrollo de esta;
2. Mantener una buena postura y expresión facial es de mucha ayuda, tratar de presentar una sonrisa en la cara, aunque sea forzada, ya que este semblante ayuda a calmar a la persona que se cuida;
3. Recordar que, ante cualquier situación difícil, las personas con enfermedades degenerativas, demencias o Alzheimer, no lo hacen para molestar, sino que son una consecuencia de la enfermedad, por lo que se debe evitar discutir para aliviar la tensión del momento;
4. Volver a respirar y pensar que la solución está bajo el control de la persona cuidadora para llevar la situación al mejor término posible.
Estos ejercicios parecen fáciles, pero requieren de práctica para llevarlo a cabo, hacerlo dará calma y tranquilidad y mejorará la relación con la persona que se cuida.
Referencia:
https://refrescamelamemoria.com/blogs/noticias/3-practicas-para-mejorar-la-paciencia-en-el-cuidado-de-personas-con demencia
POR: KARIN SALAZAR CASTILLO
EN NUESTRO ARTÍCULO ANTERIOR, HABLAMOS DEL ÍNDICE DE DEPENDENCIA PARA EL ESTADO DE HIDALGO, Y DIJIMOS QUE, DE ACUERDO CON EL INEGI, EL CENSO 2020 ARROJÓ QUE HAY 52 PERSONAS EN EDADES DEPENDIENTES POR CADA 100 EN EDAD ECONÓMICAMENTE PRODUCTIVA. PERO ¿QUÉ SIGNIFICA CUANDO HABLAMOS DE DEPENDENCIA? ÉSTA SE DA, CUANDO LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES, NO PUEDEN LLEVAR A CABO DE MANERA INDEPENDIENTE AL MENOS UNA ACTIVIDAD BÁSICA DE LA VIDA DIARIA (ABVD), COMO BAÑARSE, COMER, USAR EL SANITARIO, VESTIRSE, CAMINAR
DENTRO DE UN CUARTO, O ACOSTARSE Y LEVANTARSE DE LA CAMA.
A ELLO SE LE CONOCE COMO DEPENDENCIA FUNCIONAL.
LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS]) CONSIDERA QUE UNA PERSONA TIENE DEPENDENCIA FUNCIONAL CUANDO NO PUEDE REALIZAR ACTIVIDADES NECESARIAS PARA LA VIDA DIARIA SIN LA AYUDA DE OTROS POR UN PERIODO PROLONGADO DE TIEMPO; Y QUE LOS SERVICIOS DE ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA , SON AQUELLAS ACTIVIDADES QUE OTROS EMPRENDEN PARA QUE LAS PERSONAS CON DEPENDENCIA PUEDAN MANTENER UN NIVEL DE CAPACIDAD FUNCIONAL COMPATIBLE CON SUS DERECHOS BÁSICOS, LIBERTADES FUNDAMENTALES Y DIGNIDAD HUMANA.
EL RÁPIDO ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN PERMITE PREVER UN AUMENTO CONSIDERABLE DEL NÚMERO DE ADULTOS MAYORES CON DEPENDENCIA FUNCIONAL, A LO CUAL HAY AGREGAR A LA POBLACIÓN CON SECUELAS DERIVADAS DE LA COVID-19, QUE NECESITARÁN DE CUIDADOS.
DE ESTA MANERA LA BRECHA ENTRE OFERTA DE CUIDADORES Y DEMANDA DE CUIDADOS IRÁ EN AUMENTO.
AL MISMO TIEMPO, LA OFERTA TRADICIONAL DE CUIDADOS DE LAS MUJERES FAMILIARES SE ESTÁ REDUCIENDO POR DOS MOTIVOS PRINCIPALES: LA REDUCCIÓN DEL TAMAÑO PROMEDIO DE LAS FAMILIAS Y EL ALZA EN LA PARTICIPACIÓN LABORAL FEMENINA, LO QUE EJERCE UNA FUERTE PRESIÓN A LA SOCIEDAD Y AL GOBIERNO PARA PREPARARSE ADOPTANDO MEDIDAS, POLÍTICAS Y PROGRAMAS DE CUIDADO Y DE PROMOCIÓN DE LA CORRESPONSABILIDAD EN LA VIDA FAMILIAR, LABORAL Y SOCIAL QUE LIBEREN TIEMPO PARA QUE LAS MUJERES PUEDAN DISFRUTAR PLENAMENTE DE SU AUTONOMÍA.
¿POR QUÉ ES NECESARIA UNA POLÍTICA DE CUIDADOS PARA PERSONAS MAYORES DE 60 AÑOS EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA?
PORQUE CONTRIBUYE DIRECTAMENTE AL BIENESTAR DE LAS PERSONAS, LAS FAMILIAS Y LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO.
PORQUE TIENE REPERCUSIONES EN EL EJERCICIO DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS PERSONAS MAYORES.
PORQUE SE ESTIMA QUE EN 2025 ESTA POBLACIÓN ASCENDERÁ A 17 MILLONES (13% DE LA POBLACIÓN) EN EL PAÍS LO CUAL GENERARÁ UN INCREMENTO, SIN PRECEDENTES, DE LA DEMANDA POR CUIDADOS, A LA CUAL SE SUMARÁ AQUELLA
POBLACIÓN CON SECUELAS DERIVADAS DE LA COVID-19.
PORQUE PROPICIA AHORROS EN GASTOS DE SALUD YA QUE EL CUIDADO CONLLEVA UN ENFOQUE PREVENTIVO QUE PERMITE LA REDUCCIÓN DE HOSPITALIZACIONES.
PORQUE LA ECONOMÍA DEL CUIDADO ES UNA VÍA EFECTIVA Y RÁPIDA PARA LA GENERACIÓN DE EMPLEOS Y PARA IMPACTAR EN LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA EN EL CONTEXTO DE LA CRISIS SANITARIA Y ECONÓMICA PROVOCADA POR LA COVID-19.
PORQUE ADEMÁS DE SER UN ASUNTO DE JUSTICIA SOCIAL, TIENE REPERCUSIONES SOCIALES Y ECONÓMICAS PARA LAS MUJERES, SU FAMILIAS Y TODA LA SOCIEDAD.
PORQUE PERMITE A LAS MUJERES ALCANZAR MAYORES GRADOS DE AUTONOMÍA, LIBERTAD, OPORTUNIDADES DE INSERTARSE EN EL MERCADO LABORAL FORMAL Y EMPODERAMIENTO ECONÓMICO, ASÍ COMO LIBERACIÓN DE TIEMPO DEDICADO A CUIDADOS.
PORQUE MEJORA LOS INGRESOS DE LAS FAMILIAS Y CONTRIBUYE A DINAMIZAR
LAS ECONOMÍAS LOCALES.
PORQUE ES POSIBLE TENER IMPACTOS, EN EL MEDIANO PLAZO, EN LA FORMACIÓN Y PROFESIONALIZACIÓN DE QUIENES TRABAJAN EN FORMA REMUNERADA EN SERVICIOS DE CUIDADO, AUMENTANDO SUS CAPACIDADES LABORALES, SUS
INGRESOS Y SU PRODUCTIVIDAD.
EL CUIDADO ENTONCES ES UN DERECHO DE LAS PERSONAS Y UNA RESPONSABILIDAD QUE DEBE SER COMPARTIDA POR HOMBRES Y MUJERES DE TODOS LOS SECTORES DE LA SOCIEDAD, LAS FAMILIAS, LAS EMPRESAS PRIVADAS Y EL ESTADO.
[1] El cuidado de las personas adultas mayores en situación de dependencia en México: propuesta de servicios, estimación preliminar de costos e identificación de impactos económicos. ONU, JOINT SDG FOUND, INMUJERES, CEPAL y ONU Mujeres 2019.
Por: KARIN SALAZAR CASTILLO
TODAS LAS PERSONAS EN ALGUNA ETAPA DE LA VIDA NECESITAMOS DE CUIDADOS, YA SEA EN LA INFANCIA, O CUANDO SE TIENE ALGUNA ENFERMEDAD O DERIVADO DE UN ACCIDENTE, O BIEN POR EL PASO DEL TIEMPO QUE DISMINUYE LA MOVILIDAD Y LA AUTONOMÍA, LO QUE SIGNIFICA QUE LAS PERSONAS REQUIEREN DE DIFERENTES NIVELES DE CUIDADO.
DE ACUERDO CON EL INEGI, EL ÍNDICE DE DEPENDENCIA PARA EL ESTADO DE HIDALGO, DE ACUERDO CON EL CENSO DE 2020, ES DE 52.2, ES DECIR, QUE HAY 52 PERSONAS EN EDADES DEPENDIENTES (0 A 14 Y 65 Y MÁS AÑOS) POR CADA CIEN EN EDAD ECONÓMICAMENTE PRODUCTIVA (15 A 64 AÑOS), LAS CUALES REQUIEREN DE CUIDADOS.
EL TRABAJO DE CUIDADOS SE REALIZA PRINCIPALMENTE EN LA ESFERA PRIVADA, ES DECIR AL INTERIOR DE LOS HOGARES Y SE REFIERE TANTO A LAS LABORES DOMÉSTICAS COMO A LAS DE CUIDADO DE PERSONAS DEPENDIENTES (INFANTES, PERSONAS ADULTAS MAYORES, PERSONAS CON DISCAPACIDAD O PERSONAS ENFERMAS).
PERO ¿QUIÉN REALIZA ESTE TRABAJO DE CUIDADOS? EL APOYO Y RESPALDO ABSOLUTO DE LA FAMILIA ES MUY IMPORTANTE, PUES HA SIDO Y SIGUE SIENDO LA PROVEEDORA PRINCIPAL DE CUIDADOS, PERO DENTRO DE LA FAMILIA EL PAPEL DE LAS MUJERES ES FUNDAMENTAL, YA QUE HISTÓRICAMENTE HAN LLEVADO A CABO LAS TAREAS CUIDAR, CRIAR Y ACOMPAÑAR, DE MANERA QUE LOS CUIDADOS SOSTIENEN LA VIDA FAMILIAR.
LAS MUJERES REALIZAN AL MENOS 2,5 VECES MÁS TRABAJO DOMÉSTICO Y DE CUIDADO NO REMUNERADO QUE LOS HOMBRES
1 . EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE ALREDEDOR
DEL 63% DEL TIEMPO DEDICADO AL CUIDADO NO REMUNERADO LO BRINDAN LAS MUJERES.
EN MÉXICO, DE ACUERDO CON LA ENCUESTA NACIONAL DE USO DEL TIEMPO (ENUT) 2019, LA DISTRIBUCIÓN DE TAREAS DOMÉSTICAS Y DE CUIDADOS MUESTRA DESIGUALDADES IMPORTANTES ENTRE HOMBRES Y MUJERES, MIENTRAS QUE LAS MUJERES OCUPAN 66.6% DEL TIEMPO TOTAL EN TRABAJO NO REMUNERADO DE LOS HOGARES (TNRH), LOS HOMBRES ASIGNAN SOLO UNA TERCERA PARTE (27.9%).
EL TRABAJO NO REMUNERADO DE LAS MUJERES CUBRE EL COSTO EN CUIDADOS QUE SUSTENTA A LAS FAMILIAS, APOYA A LAS ECONOMÍAS Y A MENUDO SUPLE LAS CARENCIAS EN MATERIA DE SERVICIOS SOCIALES. SIN EMBARGO, POCAS VECES SE RECONOCE COMO “TRABAJO”, 3 SIN EMBARGO, EL CUIDADO REQUIERE ENERGÍA Y TIEMPO Y PRODUCE UN SERVICIO, ES NECESARIO DARLE RECONOCIMIENTO Y PROTECCIÓN, POR LO QUE DEBE REALIZARSE COMO UNA ACTIVIDAD EN COOPERACIÓN CON LOS VARONES DE LA FAMILIA (ESPOSO, HIJOS, PADRES, HERMANOS), QUE AUN CUANDO LOS VARONES DE AHORA HACEN MÁS QUE LOS DE ANTES, EL CAMBIO VA LENTO A LA HORA DE CUIDAR.
TAL COMO LO EXPRESÓ LA SUBSECRETARIA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS, ILZE BRANDS KEHRIS, EN UN EVENTO PARALELO EN EL MARCO DE LA COMISIÓN DE LA CONDICIÓN JURÍDICA Y SOCIAL DE LA MUJER EL 16 DE MARZO DE 2022: “DEBEMOS ROMPER LOS ESTEREOTIPOS DE GÉNERO QUE ASIGNAN LA RESPONSABILIDAD DE LOS CUIDADOS ÚNICAMENTE A LAS MUJERES Y LAS NIÑAS. Y DEBEMOS PROTEGER LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CUIDADORAS NO REMUNERADAS. LA IGUALDAD DE GÉNERO EN EL CUIDADO Y UNA ECONOMÍA DE LOS CUIDADOS BASADA EN LOS DERECHOS HUMANOS PERMITIRÍAN UNA VIDA DIGNA PARA TODAS LAS PERSONAS».
1 Las mujeres en el trabajo, Tendencias 2016, Organización Internacional del Trabajo.
2 Encuesta de Evaluación Rápida sobre el Impacto del Covid-19 México (ENERICOV-2020). Informe de Resultados. ONU
MUJERES/Centro Global de Excelencia en Estadísticas de Género (CEEG)/Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).
3 El empoderamiento económico de la mujer en el cambiante mundo del trabajo, Informe del Secretario General, E/CN.6/2017/3, diciembre de 2016.
Colaboración: KARIN SALAZAR CASTILLO
TODAS LAS PERSONAS A LO LARGO DE SU VIDA EXPERIMENTAN UN DESARROLLO FISIOLÓGICO Y MENTAL QUE ESTÁ DETERMINADO POR SU INTERACCIÓN CON EL ENTORNO SOCIOCULTURAL EN EL QUE VIVE, Y DEBIDO A ESA INTERACCIÓN ES QUE VA CONFORMANDO LO QUE HACE, SIENTE Y PIENSA, POR LO QUE LOS PERIODOS O ETAPAS DE VIDA EN QUE SE CATEGORIZAN LAS EDADES SON MUY VARIADOS Y CAMBIANTES DE ACUERDO CON EL ESPACIO, TIEMPO Y ESTRUCTURA SOCIAL.
EN MÉXICO, LA LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES EN SU ARTÍCULO TERCERO FRACCIÓN I, ESTABLECE QUE SE ENTENDERÁ POR: PERSONAS ADULTAS MAYORES. AQUELLAS QUE CUENTEN CON SESENTA AÑOS O MÁS DE EDAD Y QUE SE ENCUENTREN DOMICILIADAS O EN TRÁNSITO EN EL TERRITORIO NACIONAL.
POR TANTO, SE CONSIDERA COMO ELEMENTO DE CLASIFICACIÓN, A LA EDAD CRONOLÓGICA O DE CALENDARIO, CUYA NATURALEZA ES ESENCIALMENTE BIOLÓGICA.
DEBIDO A LA DIVERSIDAD DE VEJECES, EL INCREMENTO DE LA ESPERANZA DE VIDA, LA REDUCCIÓN DE LA FECUNDIDAD, LOS AVANCES DE LAS CIENCIAS MÉDICAS, ENTRE OTROS FACTORES, LAS PERSONAS AHORA TIENEN LA POSIBILIDAD, COMO NUNCA HABÍA OCURRIDO, DE PASAR VIVIENDO MÁS AÑOS EN UNA ETAPA DE SU VIDA, LOS SESENTA Y MÁS, CÓMO LO MUESTRAN LOS ÍNDICES DE ENVEJECIMIENTO PUBLICADOS POR EL INEGI, QUE ENTRE 1990 Y 2020, PASÓ DE 16 A 48 PERSONAS ADULTAS MAYORES (60 Y MÁS AÑOS) POR CADA CIEN NIÑOS Y JÓVENES (0 A 14 AÑOS).
ALGUNAS PERSONAS ADULTAS MAYORES SON DEPENDIENTES O DISFUNCIONALES, DEBIDO A QUE PRESENTAN UNA LIMITACIÓN PARA EFECTUAR LAS TAREAS MÍNIMAS NECESARIAS PARA VALERSE POR SÍ MISMOS, POR LO QUE NECESITAN AYUDA PARA LLEVAR A CABO SUS ACTIVIDADES COTIDIANAS, ESTO HACE NECESARIO GARANTIZAR LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS DEPENDIENTES. POR ELLO, EL PAPEL DE LAS PERSONAS CUIDADORAS, ADQUIERE UNA GRAN RELEVANCIA.
“UNA PERSONA CUIDADORA ES QUIEN ASUME LA RESPONSABILIDAD TOTAL DEL PACIENTE AYUDÁNDOLE A REALIZAR TODAS LAS ACTIVIDADES QUE NO PUEDE LLEVAR A CABO.
GENERALMENTE ES UN MIEMBRO DEL CÍRCULO SOCIAL INMEDIATO (FAMILIAR, AMIGO/A O INCLUSO VECINO/A), QUE NO RECIBE AYUDA ECONÓMICA NI CAPACITACIÓN PREVIA PARA LA ATENCIÓN DEL PACIENTE” 1 .
“LAS INVESTIGACIONES REALIZADAS MUESTRAN QUE LA FAMILIA HA SIDO Y SIGUE SIENDO LA PROVEEDORA PRINCIPAL DE CUIDADOS” 2 , POR LO QUE ES LA RED DE APOYO MÁS IMPORTANTE PARA LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES, TENIENDO UN CARÁCTER
1 Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores. Blog. “Cuidadores y cuidadoras de personas mayores”
(Fecha de publicación 16 de enero de 2020).
https://www.gob.mx/inapam/articulos/cuidadores-y-cuidadoras-de-personas-mayores 2 Daros, William R. “Ancianidad: el entorno social y sus limitaciones”.
http://www.williamdaros.wordpress.com/
INFORMAL, YA QUE NO DISPONEN DE CAPACITACIÓN EN CUIDADOS, NO TIENEN UN HORARIO DEFINIDO, NI RECIBEN REMUNERACIÓN POR SU TRABAJO; NO OBSTANTE, TAMBIÉN PUEDEN CONTAR CON EL APOYO DE VOLUNTARIOS Y/O PROFESIONALES Y TÉCNICOS ESPECIALIZADOS (CUIDADORES/AS FORMALES).
LA FUNCIÓN DE LAS PERSONAS CUIDADORAS, ES AYUDAR A LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES, A REDESCUBRIR SUS CAPACIDADES Y HABILIDADES, ENRIQUECER SU AUTOESTIMA Y HACERLOS PARTE ACTIVA DE UN GRUPO, PRINCIPALMENTE
DE SU FAMILIA.
PERO ¿A QUÉ RETOS SE ENFRENTAN LAS PERSONAS CUIDADORAS? PRINCIPALMENTE, A FOMENTAR LA AUTONOMÍA DE LA PERSONA QUE CUIDA, IDENTIFICANDO TAREAS QUE PUEDA REALIZAR Y POSIBILITARLE EL QUE PUEDA REALIZARLAS; FOMENTAR SU AUTOESTIMA, PROCURANDO QUE SE SIENTAN ÚTILES Y PARTÍCIPES DE LAS DECISIONES FAMILIARES; MANTENER RUTINAS SIEMPRE QUE SE PUEDA, ASÍ COMO SU ESPACIO ORDENADO Y DESPEJADO PARA CUIDAR DE LA SEGURIDAD DE LA PERSONA DEPENDIENTE Y RESPETAR SU INTIMIDAD.
A SU VEZ, PARA CONVERTIRSE EN UNA BUENA PERSONA CUIDADORA, ANTE TODO, DEBERÁ CUIDAR DE SU PROPIA SALUD TANTO A NIVEL FÍSICO, COMO EMOCIONAL Y SOCIAL; APRENDER A PEDIR AYUDA, DELEGAR Y CREAR UNA RED DE APOYO, ELABORAR UN PLAN DE CUIDADOS PARA ORGANIZAR EL TIEMPO, LAS TAREAS, TOMAR DECISIONES, PRIORIZANDO LO QUE ES URGENTE, NECESARIO Y LO QUE PUEDE ESPERAR Y TENER LA INFORMACIÓN DE LOS RECURSOS DE QUE SE DISPONEN PARA ALIVIAR EL ESFUERZO.
POR LO QUE EVITAR AISLAMIENTO Y SOLEDAD REALIZANDO ACTIVIDADES QUE LE SEAN GRATIFICANTES; MANTENER UN TIEMPO DE OCIO Y EXPRESAR LAS EMOCIONES, ACEPTÁNDOLAS Y SOLICITAR AYUDA PROFESIONAL SI ES NECESARIO, REPRESENTAN ESTRATEGIAS PARA EVITAR ANSIEDAD, ESTRÉS E INCLUSO LA DEPRESIÓN.
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LA LACTANCIA MATERNA CONSISTE EN EL PROCESO EN EL QUE UNA MADRE ALIMENTA A SU HIJO RECIÉN NACIDO MEDIANTE LA LECHE QUE SEGREGAN SUS SENOS.
LA LECHE MATERNA SERÁ EL ALIMENTO PRINCIPAL DEL BEBÉ HASTA LOS DOS AÑOS. ESTA LECHE MATERNA, ESTÁ COMPUESTA POR TODOS LOS NUTRIENTES QUE UN BEBÉ RECIÉN NACIDO NECESITARÁ HASTA LOS SEIS MESES DE EDAD, SIENDO HASTA ENTONCES SU ÚNICO ALIMENTO.
LOS COMPONENTES PRINCIPALES DE LA LECHE MATERNA SON LOS SIGUIENTES:
* GRASAS: LA GRASA DE LA LECHE MATERNA ES IMPORTANTE PARA EL DESARROLLO NEUROLÓGICO EL MENOR
* CARBOHIDRATOS: EL CARBOHIDRATO PRINCIPAL ES LA LACTOSA, QUE EN EL CASO DE LA LECHE MATERNA, SU PRESENCIA ES MÁS ALTA QUE EN OTRAS. LOS OLIGOSACÁRIDOS SON TAMBIÉN CARBOHIDRATOS IMPORTANTES PARA COMBATIR LAS INFECCIONES
* PROTEÍNAS: LA LECHE MATERNA TIENE MENOS PROTEÍNAS QUE LA LECHE “NORMAL”, SIENDO MÁS ADECUADA PARA EL LACTANTE
* VITAMINAS Y MINERALES: LA LECHE MATERNA OFRECE LA CANTIDAD NECESARIA DE TODAS LAS VITAMINAS, A EXCEPCIÓN DE LA VITAMINA D, QUE SE OBTENDRÁ MEDIANTE LA EXPOSICIÓN AL SOL
* FACTORES ANTI-INFECCIOSOS: ALGUNOS SON LOS GLÓBULOS BLANCOS, LAS PROTEÍNAS DEL SUERO, LOS OLIGOSACÁRIDOS O LAS INMUNOGLOBULINAS
* FACTORES BIOACTIVOS: UN EJEMPLO ES LA LIPASA, QUE AYUDA A DIGERIR LA GRASA EN EL INTESTINO DELGADO O POR EJEMPLO EL FACTOR EPIDÉMICO DE CRECIMIENTO, QUE ESTIMULARÁ LA MADURACIÓN DE LAS CÉLULAS DE LA MUCOSA DEL INTESTINO, MEJORANDO ASÍ LA ABSORCIÓN Y DIGESTIÓN DE NUTRIENTES
¿POR QUÉ SE REALIZA LA LACTANCIA MATERNA?
LA LECHE MATERNA ES UNA SUSTANCIA QUE CONTIENE PRÁCTICAMENTE TODOS LOS COMPONENTES NECESARIOS PARA MANTENER A UN BEBÉ DURANTE SUS PRIMEROS SEIS MESES DE VIDA.
DE ESTA FORMA, SE FAVORECE EL FORTALECIMIENTO DE LA SALUD DEL BEBÉ, SU MADURACIÓN Y SU CRECIMIENTO.
DE HECHO, MUCHOS DE LOS COMPONENTES DE LA LECHE MATERNA SERÁN LOS ENCARGADOS DE PROTEGER AL NIÑO DE AGENTES EXTERNOS MIENTRAS EL SISTEMA INMUNITARIO ACABA DE FORMARSE. ASÍ, LA LECHE MATERNA AYUDARÁ AL BEBÉ EN LA PROTECCIÓN DE DIARREAS, CATARROS, BRONQUIOLITIS, OTITIS, INFECCIONES DE ORINA, ETCÉTERA.
EN LA MISMA LÍNEA, FAVORECE A QUE EL BEBÉ NO PADEZCA FUTURAS ENFERMEDADES COMO EL ASMA, LA ALERGIA O LA DIABETES, AYUDANDO A SU VEZ A FAVORECER SU DESARROLLO INTELECTUAL.
ADEMÁS, LA LECHE MATERNA NO SÓLO FAVORECE O AYUDA AL DESARROLLO DEL BEBÉ, SINO QUE TAMBIÉN APORTA ALGUNOS BENEFICIOS A LA MADRE.
ESTOS SON ALGUNOS:
* EL PESO GANADO DURANTE EL EMBARAZO SE PIERDE MÁS RÁPIDO
* ES MÁS DIFÍCIL QUE EXISTA ANEMIA TRAS EL EMBARAZO
* EXISTE MENOS RIESGO DE PADECER HIPERTENSIÓN Y DEPRESIÓN
POSPARTO
* EL CÁNCER DE MAMA Y DE OVARIO, ASÍ COMO LA OSTEOPOROSIS, SON MENOS FRECUENTES EN MUJERES QUE AMAMANTARON A SUS HIJOS
¿EN QUÉ CONSISTE LA LACTANCIA MATERNA?
COMO TAL, LA LACTANCIA MATERNA CONSISTE EN EL PROCESO DE LA ALIMENTACIÓN POR PARTE DE LA MADRE HACIA SU BEBÉ RECIÉN NACIDO A TRAVÉS DE LA LECHE QUE SEGREGAN SUS SENOS.
LA LECHE CONTENDRÁ TODAS LAS SUSTANCIAS NECESARIAS PARA LA CORRECTA ALIMENTACIÓN DEL BEBÉ.
DURANTE LOS PRIMEROS SEIS MESES DE VIDA DEL BEBÉ, LA ALIMENTACIÓN DEBERÁ SER ÚNICAMENTE MEDIANTE LA LECHE MATERNA.
POSTERIORMENTE, SE RECOMIENDA COMPLEMENTARLA CON OTROS NUTRIENTES HASTA ALCANZAR LOS DOS AÑOS.
PREPARACIÓN PARA LA LECHE MATERNA YA DURANTE EL EMBARAZO, LOS SENOS DE LA MUJER SE PREPARAN NATURALMENTE PARA INICIAR EL PROCESO DE LACTANCIA, TRAS DESARROLLARSE LOS CONDUCTOS MAMARIOS Y DE LAS PRODUCTORAS DE LECHE, POR LO QUE LOS SENOS AUMENTARÁN SU TAMAÑO DURANTE EL EMBARAZO.
PESE A TRATARSE DE UN PROCESO TOTALMENTE NATURAL, ES IMPORTANTE QUE LA MUJER EMBARAZADA PREPARE Y ADECUE EL SENO PARA AMAMANTAR, REALIZANDO ALGUNOS CUIDADOS QUE EVITARÁN LA APARICIÓN DE ALGUNOS PROBLEMAS, COMO LAS FISURAS O LAS GRIETAS EN EL PEZÓN.
ASÍ, PARA MANTENER EL PEZÓN SALUDABLE Y ADECUADO, SE RECOMIENDA LO SIGUIENTE:
* LAVAR EL SENO CON AGUA
* UTILIZAR UN SUJETADOR CÓMODO Y ADECUADO
* EXPONER EL PEZÓN AL SOL DURANTE UN CUARTO DE HORA DIARIO
* MASAJEAR LOS SENOS UNA O DOS VECES AL DÍA
MARÍA DE LOS ÁNGELES ORTIZ DE LAZCANO
ENFERMERA – PARTERA ENFERMEDADES DE LA MUJER
ESPECIALISTA EN ESTUDIO DE PAPANICOLAOU
CEDULA PROFESIONAL: 142826 REG. S.S.A 131
POR: KARIN SALAZAR CASTILLO
EL CICLO DE VIDA ES UN PROCESO QUE SE FORMA DE CUATRO ETAPAS:
INFANCIA, ADOLESCENCIA, ADULTEZ Y VEJEZ, EN LAS CUALES VAN OCURRIENDO DIVERSOS CAMBIOS. DURANTE LAS PRIMERAS TRES ETAPAS, LAS PERSONAS INTERACTÚAN CON SU ENTORNO SOCIOCULTURAL Y VAN CONFORMANDO LO QUE HACEN, SIENTEN Y PIENSAN, ES DECIR SON ETAPAS DE DESARROLLO DEL SER HUMANO.
POR SU PARTE, EN LA VEJEZ, AUNQUE TAMBIÉN SE PRODUCEN UNA SERIE DE CAMBIOS A NIVEL FÍSICO, PSICOLÓGICO Y SOCIAL, ÉSTOS SUCEDEN ENDIFERENTE GRADO Y MOMENTO, POR LO CUAL EL RITMO EN QUE CADA PERSONA ENVEJECE ES DISTINTO, DE ACUERDO CON SU ESTADO DE SALUD, HISTORIA PERSONAL Y CIRCUNSTANCIAS DE VIDA, PUDIENDO PRESENTARSE O NO, ENFERMEDADES, LIMITACIONES, FRAGILIDAD Y CAMBIOS FISIOLÓGICOS; LO QUE SIGNIFICA QUE CUANDO SE PRODUCEN CAMBIOS EN UNA DETERMINADA FUNCIÓN, CONDUCTA, CAPACIDAD O HABILIDAD, NO SIGNIFICA QUE SE TENGAN QUE PRODUCIR EN OTRAS, COMO EJEMPLO, PUEDE SER QUE UNA PERSONA TENGA PROBLEMAS DE MOVILIDAD PERO NO DE NIVEL COGNITIVO. LO QUE NOS LLEVA A HABLAR DE “VEJECES”, YA QUE LA DIVERSIDAD ES LA PRINCIPAL CARACTERÍSTICA DE ESTA ETAPA, MIENTRAS QUE ALGUNAS PERSONAS DESARROLLAN DETERIOROS COGNITIVOS, DEMENCIAS Y ALZHEIMER, OTRAS SE MANTIENEN SALUDABLES Y SE INVOLUCRAN EN NUEVOS PROYECTOS A EDADES AVANZADAS.
POR ESTO, ES QUE DEBEMOS HACER A UN LADO LOS ESTEREOTIPOS NEGATIVOS ASOCIADOS A LA VEJEZ, QUE GENERAN DISCRIMINACIÓN Y LIMITAN LA CALIDAD DE VIDA Y BIENESTAR, SÓLO POR LA EDAD QUE TIENEN LAS PERSONAS, POR EL SIMPLE HECHO DE ENVEJECER.
LO QUE HACE NECESARIO QUE ENTENDAMOS EL ENVEJECIMIENTO COMO PROCESO NATURAL DERIVADO DE LA ACCIÓN DEL PASO DEL TIEMPO, POR EL QUE TODOS VAMOS A TRANSITAR Y QUE IMPLICA QUE, DESDE LA ADULTEZ, SE TOMEN ACCIONES TENDIENTES A PLANEAR UN BUEN ENVEJECER, CUIDANDO LA SALUD, CREANDO Y/O FORTALECIENDO REDES DE APOYO -EN DONDE LA FAMILIA TIENE UN LUGAR MUY IMPORTANTE-, DESARROLLAR ESTRATEGIAS SALUDABLES PARA AFRONTAR DIFICULTADES Y PÉRDIDAS, TOMAR PREVISIONES PARA UNA ESTABILIDAD ECONÓMICA, ENTRE OTRAS, QUE PERMITAN DECIDIR RESPONSABLEMENTE COMO QUEREMOS CONSTRUIR NUESTRA ETAPA DE VEJEZ Y TENER UN ENVEJECIMIENTO ACTIVO Y SALUDABLE.
ESTA PLANEACIÓN ES IMPORTANTE, PORQUE JUNTOS, FAMILIA, SOCIEDAD, INSTITUCIONES Y GOBIERNO, DEBEMOS APROVECHAR LA OPORTUNIDAD ÚNICA PARA CREAR ESPACIOS DONDE CADA VEZ HABRÁ MÁS PERSONAS ADULTAS MAYORES, DEBIDO AL INCREMENTO A NIVEL MUNDIAL DEL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL. EN RESUMEN, DEBEMOS PROMOVER LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS ADULTAS MAYORES DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRAL, QUE PERMITA MEJORAR LAS CONDICIONES TANTO DEL GRUPO AUTOVALENTE, COMO DE LOS GRUPOS CONSIDERADOS DEPENDIENTES QUE REQUIEREN DE MAYOR APOYO Y CUIDADOS.
REFERENCIA:
THUMALA, DANIELA (2017) “IMÁGENES SOCIALES DEL ENVEJECIMIENTO”.
MATERIAL DEL CURSO «CÓMO ENVEJECEMOS: UNA MIRADA
TRANSDISCIPLINARIA”, IMPARTIDO EN UABIERTA, UNIVERSIDAD DE CHILE.