Hablemos del cuidado de las personas adultas mayores. 29 de octubre. Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, y 5 de noviembre. Día Internacional de las Personas Cuidadoras.
Colaboración: Karin Salazar Castillo
La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), entre otros, ha declarado dos días
muy importantes:
Uno es el 29 de octubre como el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, para visibilizar la
importancia de los cuidados y para hacer un llamado a las naciones a invertir en la economía del cuidado y
crear sistemas integrales de cuidados que sean sólidos, inclusivos y respetuosos de los derechos humanos
que respondan a las necesidades de todas las personas, sin importar su género, edad o discapacidad. Con
el objetivo de avanzar hacia una sociedad del cuidado que promueva un acuerdo de corresponsabilidad
ente hombres y mujeres y entre el Estado, la sociedad, la comunidad y los hogares, teniendo como metas,
valorar, reducir y redistribuir el trabajo de cuidado no remunerado, que recae en gran parte sobre las
mujeres, y reconocer el trabajo de cuidado remunerado como esencial para el bienestar de la sociedad.
La otra fecha importante es el 5 de noviembre, como el Día Internacional de las Personas Cuidadoras para
sensibilizar, concienciar y llamar la atención sobre la labor, muchas veces silenciosa, que día a día realizan
millones de personas que cuidan de otras, debido a su situación de discapacidad o dependencia, así como
para honrar la figura del cuidador/a, tanto profesionales como informales.
Es claro que todos vamos a necesitar cuidados en alguna etapa de nuestras vidas. Los recién nacidos
necesitan cuidados exclusivos. Quienes sufren una enfermedad temporal o un accidente necesitan de
alguien que los asista provisionalmente, y con la llegada de la vejez como una etapa más de este proceso,
en la que se producen diversos cambios físicos, psicológicos y sociales, aunque en grado y momento
diferente para cada persona, es necesario brindar cuidados diferenciados de acuerdo a las necesidades de
cada caso.
Proporcionar el servicio de cuidados a personas independientemente de su edad y grado de dependencia,
no sólo requiere paciencia, se necesitan conocimientos, técnicas y métodos que ayuden a la persona
cuidadora a motivar, a incorporarse al día a día y tratar de adaptar su entorno para que puedan disfrutar de
una vida plena, independiente y autónoma, con salud, seguridad, integración y participación en las esferas
económica, social, cultural y política de su entorno.
Sin duda, las personas cuidadoras son uno de los pilares que
mantienen funcionando al resto de la sociedad, al estar en
contacto estrecho y continuo con las personas que cuidan y atender
y supervisar diversos aspectos como son: la higiene personal, la
toma de las medicaciones, la alimentación e hidratación, etc. A su
vez, apoyan en la adquisición o refuerzo de aspectos como las
conductas sociales, la comunicación fluida y asertiva, las
emociones y la responsabilidad. Por lo que su trabajo es variado y
abarca diferentes ámbitos de interés. Debido a ello, también
pueden colapsar, por lo que desde diferentes áreas y profesiones,
se les puede brindar apoyo. En casa, por ejemplo, los distintos miembros de la familia pueden colaborar en
las actividades de cuidado, para que así puedan tener momentos de descanso, recreación e incluso
autocuidado. Por otro lado, las instituciones pueden ofrecer servicios accesibles que faciliten la atención en
salud, oportunidades de empleo, etcétera. Por ello, podemos asegurar que cuidar del cuidador es una tarea
que todos podemos realizar con amor para poder construir una sociedad más humana.
Aquí dejamos algunas cosas que una persona cuidadora puede decirse a sí misma para ayudarse a
sentirse mejor:
Estoy haciendo lo mejor que puedo, con los recursos que tengo.
Lo que estoy haciendo sería difícil para cualquier persona.
No soy perfecta y eso no tiene nada de malo.
No puedo controlar algunas de las cosas que pasan, pero actúo en lo que sí puedo controlar.
A veces simplemente necesito hacer lo que funcione en el momento.
Aunque haga todo lo que se me ocurre, la persona con demencia/Alzheimer todavía puede tener
problemas de conducta a causa de la enfermedad, no por mi culpa.
Disfrutaré todos los momentos cuando podemos estar juntos en paz.
Trataré de buscar ayuda de un consejero si el cuidado se convierte en demasiado para mí.
Querida persona cuidadora, recuerda que este viaje del cuidado no es en solitario, las redes de apoyo son
un pilar fundamental para las personas cuidadoras, busca o crea herramientas, grupos y apoyos, ya que
mientras mejor sea tu salud, física, mental y emocional, mejor será el cuidado que brindes.
Correo para comentarios y sugerencias: cuidadospam25@gmail.com
Referencias:
https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2023/10/el-dia-internacional-de-los-cuidados
https://www.un.org/es/observances/care-and-support-day
La persona adulta mayor y sus cuidadoras (es): un reto inmediato
https://gerontologia.org/portal/information/showInformation.php?idinfo=5210
https://www.nia.nih.gov/sites/default/files/2024-02/cuidese-mientras-querido.pdf






