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¡RUMBO A 2030!
POR LA REDACCIÓN
PACHUCA, HGO., 05 DE SEPTIEMBRE DE 2025.
En apenas una década desde su fundación formal en 2014, Morena ha logrado consolidarse como el partido dominante en México, conquistando la presidencia de la República, la mayoría de las gubernaturas y las mayorías calificadas en la Cámara de Diputados y en el Senado. Con apenas un año cumplido del gobierno de Claudia Sheinbaum, ya se empiezan a deslizar los primeros nombres para la sucesión presidencial de 2030, EN Hidalgo no se queda atrás todos y todas muy adelantados en la carrera por la gubernatura, Morena, DEL PRI , moviento ciudadano en donde abre el un nuevo abanico de posibilidades para los actores políticos en su búsqueda de brincar a un cargo más elevado del que ocupan, desde Simey Olvera, quien DESDE ANTES DE QUE TOMARA POSECION EL Gpbernador Julio Menchaca ya decía sere la siguiente y en fiestas ya le han dicho gobernadora, Natividad Castrejón, Miguel Tello, De los diputados locales, algunos ya han manifestado su intención de participar por otro cargo de elección popular a la gubernatura.
Retomando, El interés radica en que la oposición no ha logrado articular una propuesta competitiva. Tras la derrota de 2024, parece poco probable que un candidato opositor logre arrebatar la presidencia, por lo que, como en la elección pasada, la verdadera contienda podría darse al interior de Morena.
En 2023 y 2024, Morena vivió su primera gran sucesión interna mediante encuestas que definieron a seis aspirantes. Al final, Claudia Sheinbaum se consolidó como candidata y luego presidenta, mientras que figuras como Marcelo Ebrard, Adán Augusto López y Gerardo Fernández Noroña quedaron marcadas, aunque no fuera del tablero político. La lección fue clara: la marca Morena pesa más que cualquier apellido, aunque la disciplina interna tiene límites.
Los analistas coinciden en que el próximo candidato o candidata deberá cumplir con cuatro requisitos principales, Continuidad sin ruptura es decir mantener el proyecto de la Cuarta Transformación con matices propios.
Gestión y resultados, la ciudadanía exigirá evidencia concreta de eficacia en programas sociales, seguridad, economía y salud.
Unidad interna, Morena ya no es un bloque único; el próximo líder deberá conciliar corrientes y liderazgos regionales.
Carisma y marca: Combinar la fuerza de Morena con una narrativa personal que conecte emocionalmente con el electorado.
Dentro de MORENA actualmente hay nombres que suenan como posibles candidatos Omar García Harfuch: Reconocido por su gestión en seguridad, con alta visibilidad urbana y cercanía con Sheinbaum. Sus riesgos incluyen ser percibido como más policía que político y enfrentar resistencia frente a sectores más progresistas del partido.
Clara Brugada: Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, con fuerte base territorial en Iztapalapa y vinculación con movimientos sociales. Su desafío será ampliar su reconocimiento nacional y consolidar su imagen en temas económicos y de seguridad.
Marcelo Ebrard: Exjefe de Gobierno y ex canciller, con experiencia internacional y perfil tecnocrático. Su desgaste por derrotas internas
previas y su edad política podrían jugar en su contra frente a candidatos más jóvenes.
Adán Augusto López: Operador interno con experiencia en gobernabilidad y control partidista. Su reto será proyectar una imagen más cercana al público general y no ser percibido como un hombre del pasado.
Gerardo Fernández Noroña: Figura polarizante con base militante combativa. Su autenticidad y discurso frontal son sus fortalezas, pero su estilo puede limitar su aceptación entre votantes moderados.
Aunque también podrían irrumpir figuras como Rosionale, Luisa María Alcalde, Tatiana Cloutier o Ricardo Monreal, dependiendo de resultados gubernamentales, apoyos regionales y movimientos estratégicos dentro del partido.
Sin embargo, MORENA, no debería dejar a un lado algunos factores como crisis o escándalos que debiliten a algún candidato. Aparición de un opositor competitivo que obligue a Morena a elegir al más ganable, no al más popular.

