Leonora Carrington—pintora, escritora, surrealista, rebelde profesional y eterno
misterio británico-mexicano—regresa a la Ciudad de México con una exposición
que tiene a los amantes del arte sudando frío. No porque sea perturbadora (que
también), sino porque será tan breve que ya se siente como una carrera contra
el tiempo.
La muestra abrirá el 3 de febrero de 2026 en la Galería OMR, bajo la curaduría
del Consejo Leonora Carrington y Caminarte Mexico Gallery, y cerrará el 21 de
abril del mismo año. Sí: poco más de dos meses para ver a una de las artistas
más importantes del surrealismo, como si la vida cultural no fuera
suficientemente caótica.
La exposición promete reunir obras clave, piezas poco vistas y material que
refleja la evolución creativa de Carrington, una mujer que jamás pidió permiso
para romper las reglas. Y vaya que las rompió. Desde sus pinturas llenas de
criaturas imposibles hasta sus relatos donde la lógica tomó vacaciones
permanentes, Leonora construyó un universo propio, uno que sigue atrapando
miradas, mentes e interpretaciones.
Lo irónico es que, aunque nació en Inglaterra, fue México quien la adoptó y la
convirtió en figura imprescindible del arte del siglo XX. Aquí vivió, aquí creó,
aquí dejó huella. Y ahora vuelve en forma de exposición que promete ser íntima,
poderosa y probablemente insuficiente para satisfacer la demanda de un
público que la idolatra.
OMR, conocida por su apuesta por el arte contemporáneo, le abre el espacio a
una artista que nunca dejó de ser contemporánea de sí misma. La muestra no
solo busca revisitar su obra, sino volver a contar la historia de Leonora desde
una mirada más cercana, más humana, menos mito y más carne, pincel y
obsesiones.
Fanáticos del surrealismo ya preparan agendas, boletos, y justificaciones
laborales para escaparse entre semana. Quienes apenas la conocen,
descubrirán a una artista que nunca fue “para todos”, pero que termina
atrapando a cualquiera que se atreve a entrar en su mundo.
Lo cierto es esto:
Leonora está de regreso en CDMX.
La exposición será corta, muy corta.
Y si parpadeas, te la pierdes.

