La Organización Panamericana de la Salud (OPS) decidió que ya es momento de
poner orden y convocó a los gobiernos de México y Estados Unidos a una
reunión virtual el próximo 13 de abril para evaluar —redoble de tambores— si
ambos países pueden seguir presumiendo su etiqueta de “libres de sarampión”.
Un título que, francamente, se tambalea más que una mesa de tres patas.
El motivo no es menor: brotes de sarampión comenzaron a registrarse en
Estados Unidos desde el 20 de enero de 2025, y en México desde el 1 de febrero
de 2025. Y como si fuera una mala secuela de una película de pandemias, los
casos aparecieron justo cuando todos creían que esos problemas habían
quedado sepultados en los libros de historia… o al menos en los memes.
La OPS quiere revisar si las medidas aplicadas por ambos países cumplen los
criterios necesarios para mantener la certificación. Porque, claro, no basta con
declarar que estás libre de una enfermedad: también hay que demostrarlo. Y
con los brotes recientes, las dudas saltaron más rápido que las notificaciones
del WhatsApp familiar.
En México, las autoridades han insistido en que los casos están controlados,
que no representan un riesgo grave y que la vigilancia epidemiológica está
funcionando. Sin embargo, el simple hecho de que exista un brote ya es
suficiente para encender alarmas, prender focos amarillos y despertar a los
conspiracionistas que creen que todas las enfermedades regresan de manera
“convenientemente sospechosa”.
En Estados Unidos, la situación no es muy distinta. Los brotes han provocado
debates sobre vacunación, rezagos en campañas de salud y la eterna discusión
entre ciencia y desinformación, esa batalla que nunca termina.
La reunión del 13 de abril promete convertirse en un examen sanitario
internacional, donde ambos países deberán demostrar con datos —y quizá algo
de humildad— que sus sistemas de salud pueden manejar los brotes y evitar que
el sarampión vuelva como villano principal.
Así que sí: la OPS está lista para evaluar. México y EE.UU. están llamados al
pizarrón. Y el sarampión… bueno, parece que no estaba tan retirado como
creíamos.

