La Feria Internacional de Turismo (FITUR) abrió sus puertas en Madrid y, por
una vez, México no llegó como invitado simpático… sino como protagonista
estelar. Con una delegación histórica de más de 900 promotores, nuestro país
desembarcó en IFEMA como quien llega diciendo: “Sí, venimos a romperla”.
Y vaya que lo intentan. El turismo mexicano —esa industria que sobrevive a
pandemias, crisis económicas, huracanes, inflación y a veces a sus propias
autoridades— busca fortalecerse en un momento en el que el mundo entero
compite por atraer viajeros desesperados por gastar en experiencias.
La apuesta es clara: México quiere mostrarse no solo como playa y margaritas,
sino como potencia turística completa. Cultura, gastronomía, negocios,
destinos emergentes, rutas nuevas, inversión extranjera… el paquete entero. Si
FITUR fuera una alfombra roja, México estaría haciendo poses para todas las
cámaras.
Las autoridades de turismo destacan que esta participación masiva refleja el
peso que tiene el sector para la economía nacional. Y sí, tiene sentido: cuando
tu país depende en gran parte del turismo, no vas a llegar con tres folletos y un
par de voluntarios. Llegas con 900 personas, stands enormes, videos
espectaculares y probablemente más sombreros de los necesarios.
Por supuesto, la competencia no se queda atrás. Cada país trae lo mejor que
puede: desde drones y degustaciones de comida exótica hasta espectáculos
culturales de 10 minutos diseñados para impresionar a cualquier inversionista.
Pero México tiene algo que pocos pueden replicar: la capacidad de vender mar,
desierto, selva, ciudades coloniales, pueblos mágicos, tacos y mezcal en un
mismo pasillo.
La misión es simple y gigantesca: fortalecer alianzas, cerrar tratos, atraer
inversiones y demostrar que el turismo mexicano sigue en forma, listo para
crecer. En un momento donde la industria global se reacomoda, esta presencia
en FITUR es una declaración de intenciones: México quiere más turistas, más
conectividad y más dinero fluyendo hacia destinos grandes y pequeños.
Queda ver si esta mega delegación se traduce en resultados concretos o si será
otra postal bonita para redes. Pero por ahora, México ya ocupa los titulares y
las conversaciones. Y en un evento como FITUR, eso ya es media batalla
ganada.

