La maestra Patricia García Baltazar, nos cuenta como ser Flor Normalista
durante el periodo 1984-1985, le dio como ella lo menciona, una enorme
seguridad. Este relato también forma parte del libro “Fiestas y tradiciones
normalistas”, conozcamos su experiencia:
“Para empezar, yo estaba en mi primer año de Normal; tanto para mí como para
mis compañeros de generación, las fiestas normalistas eran algo nuevo. Mis
condiscípulas de clase y amigas de otros grupos empezaron a animarme a ser
candidata. Mi candidatura resultó una experiencia muy integradora para todos
los que estábamos en nuestro primer año, debido a que, gracias al entusiasmo y
la unión de los alumnos de primer grado, logramos ganar. El ambiente en todo
este proceso era de unidad, novedad y camaradería.
A partir de que inició la campaña, mis compañeros y yo nos dedicamos a buscar
donaciones fuera de la Normal para poder ofrecer pequeños obsequios a la
comunidad normalista y lograr su voto. Resultaba muy divertido recoger cajas
de libretas, papitas, lapiceros, etcétera, para después distribuirlos en la Normal.
Lo que más recuerdo es el miedo que me daba hablar en público.
El día de la votación estuvo lleno de nervios y emoción. Ver, sentir el apoyo que
mis compañeros me brindaban resultaba invaluable. La sociedad de alumnos y
los presidentes de nuestros respectivos comités fueron los encargados de
contar los votos. Recuerdo que les pedí a mis padres que no asistieran a la
escuela porque estaba muy difícil que ganara. Después de que nos dieron los
resultados de la votación llegó mi familia para felicitarnos y entonces fue un
gran festejo.
La entrega-recepción de la flor simbólica fue el 29 de mayo de 1984. La flor me
fue entregada por Nayeri Saavedra Sandoval, flor saliente. El director del CREN,
profesor José Cuatepotzo Costeira, y el profesor Santiago Morales Hernández,
director de DIF estatal, en representación del gobernador Guillermo Rossell de
la Lama. El florilegio estuvo a cargo del profesor Isaac Genaro Guzmán Valdez.
En mi encargo como flor normalista tuve dos chambelanes: Eloy Coria, quien me
acompañó a recibirla, e Ignacio, quien me acompañó a entregarla. Algunas de
mis damas fueron Fátima Ramírez, Adriana Perlin Monzalvo, Martha Imelda
Monzalvo Skeewes, Guadalupe Toledo, María de Jesús, Martha Vázquez
Carrasco, Martha Patricia Calderón, Sonia Sánchez Durán, Miriam y Martha
Elika.
Tuve la oportunidad de representar al CREN en diferentes ceremonias,
coronaciones, eventos deportivos y culturales de diferentes instituciones como
el Instituto Tecnológico de Pachuca, Club de Leones, Consejo Nacional de
Recursos para la Atención de la Juventud (CREA), Federación Hidalguense de
Estudiantes Técnicos (FHET), Colegio Nacional de Educación Profesional
Técnica (CONALEP). Un evento importante que realizamos durante este año fue
la posada del recuerdo, en la cual contratamos al Grupo Latino. Con las
ganancias obtenidas logramos comprar un equipo para copias que en ese
momento era muy necesario para los alumnos.
Ser flor normalista me dio enorme seguridad en mí misma. Aprendí a
comunicarme con la gente, hablar en público y ser partícipe de eventos tanto
dentro como fuera de nuestra escuela.
El ser maestra ha sido una magnifica experiencia la cual no cambiaría por
ninguna otra. Esta carrera me ha dado la oportunidad de trabajar y conocer
gente en diferentes ámbitos, desde escuelas rurales en nuestro país hasta de
organización completa en diferentes lugares y medios socioeconómicos
diversos. También me ha permitido enseñar fuera de nuestro país y conocer
otras culturas y problemáticas. Sin embargo, a pesar de los idiomas, lugares y
niveles socioeconómicos, los niños que han pasado por mis aulas han
enriquecido mi vida con sus ocurrencias y sonrisas. Por tal motivo doy gracias
por haber elegido una profesión tan noble.