Sheinbaum: El Gobierno mexicano admite que no conoce los detalles exactos de la entrega del capo canadiense Ryan Wedding
“La extradición que nadie entiende: México y EE.UU. se cruzan versiones… y
Sheinbaum pide paciencia”
En un episodio que parece escrito por un guionista fanático del enredo, el
Gobierno mexicano —en voz de la presidenta Claudia Sheinbaum— admitió que
no conoce con precisión los detalles de la entrega del canadiense Ryan
Wedding, un exatleta convertido en presunto narcotraficante cuya repentina
caída mantiene confundidos a medios, abogados y, aparentemente, a las
propias autoridades.
Wedding fue detenido en México en circunstancias que todavía no terminan de
cuadrar. Mientras Estados Unidos asegura que el canadiense se entregó
voluntariamente, la defensa afirma que nada de eso ocurrió y que, en realidad,
su cliente fue detenido bajo condiciones que aún no han sido aclaradas. La
narrativa se volvió un rompecabezas con piezas que cada gobierno coloca
donde quiere.
Sheinbaum reconoció el cruce de versiones y explicó que México sigue
recabando información para precisar cómo ocurrió la detención y posterior
entrega. La presidenta insistió en que las autoridades actuaron “conforme a la
ley” —la frase multiusos de toda administración— pero no dio detalles
adicionales, lo cual, por supuesto, solo encendió más preguntas.
El caso se volvió particularmente polémico porque Wedding es un personaje
mediático: exdeportista, empresario y acusado de delitos relacionados con
tráfico de drogas. Su historial ha generado atención tanto en Canadá como en
Estados Unidos, y ahora México está atrapado en medio de dos relatos que no
coinciden ni por accidente.
La defensa del canadiense asegura que su cliente no se entregó, sino que fue
detenido sin que se siguieran protocolos adecuados. Incluso han insinuado que
podría haberse tratado de una entrega exprés para complacer a Washington,
algo que México niega rotundamente. Por ahora, lo único confirmado es que
nadie está de acuerdo con nadie.
Sheinbaum pidió prudencia y aseguró que México dará una postura final cuando
la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía terminen de revisar los informes.
Mientras tanto, los críticos señalan que es “preocupante” que el Gobierno no
pueda explicar con claridad un operativo de tal nivel. Y los simpatizantes
responden que la cooperación internacional es compleja y que este tipo de
casos siempre genera ruido.
Lo cierto es que Ryan Wedding —un hombre que no sabía perder ni en la pista—
ahora es el centro de un enredo diplomático que ni Netflix podría guionizar
mejor.

